lunes, 14 de marzo de 2016

Derecho a decidir. Tras buena mercancia se cuela la averiada

EL DERECHO A DECIDIR, LA AUTODETERMINACIÓN. 
Ninguna Constitución de país del mundo, reconoce el derecho de secesión, ni siquiera las nuevas que elaboran los secesionistas lo reconocen para su poblaciones.


Vuelta y revuelta, al debate en Alcorcón nuevos movimientos y partidos, revistas como Ágora Alcorcón publica un artículo firmado por Joan Teran, -sin utilizar el España nos roba o la España subsidiada, aunque citado, el autor debería saber que citado o no esos argumentos son una de las patas esenciales de la consigna por la autodeterminación, que es lo que realmente significa el derecho a decidir entendido como el independentismo lo entiende, porque decidir, se lleva mucho tiempo decidiendo algunas cosas, y otras no, que seguirán sin decidirse en la nueva Cataluña. La frase esencial de su artículo dice ''Porque el régimen que ahora intenta refundarse continúa negando el derecho a la autodeterminación de los pueblos''. Añadiré que el régimen al que se refiere Joan Teran y el que supuestamente pretende crear, tampoco reconocerá el derecho de autodeterminación de Barcelona, o Tarragona, porque el derecho a decidir la autodeterminación, solo es reconocido internacionalmente, por la ONU, en el caso de aplicación a colonias, sojuzgadas, explotadas y teledirigidas por las metrópolis. Así que disculpen por volver a reproducir mis opiniones que ya publiqué al respecto:

Cataluña. Independencia. Izquierdas. La confusión
 
Confieso que estoy confundido con el asunto de la independencia para Catalunya, porque verán, yo no lo considero progresista, de hecho terminé un libro sobre el asunto en diciembre 2013 –Catalunya.Camino a la secesión- en el cual hago una revisión crítica del proceso desde sus inicios hasta la actualidad y mantengo la tesis de que nunca existió un sujeto político homogéneo, el pueblo catalán, en lucha contra otro sujeto, el pueblo español, ni en 1714 ni en 1936 luchó Catalunya contra España, porque en cada trinchera había mezcladas gentes de ambos bandos. Incluido ahora, si quieren resumir, la mitad de catalanes a un lado por la independencia, la otra mitad al otro lado por continuar juntos, el problema es que a esta mitad unionista la consideran no catalana, la apartan, marginan y pretenden colonizar.

Me dicen que la izquierda siempre está a favor de la libertad de la gente, hay que dejarlos decidir. Y ¡córcholis! es lo mismo que decía Thacher y Reagan, dejad que todos seamos libres, dejadme decidir qué hacer con nuestro dinero. También lo dice Esperanza Aguirre, la libertad de elegir es un principio básico del batallón neoliberal, reclaman libertad para actuar, ningún control, exigen a los gobiernos que dejen hacer lo que quieran, donde y cuando quieran. ¿Entonces qué sucede? ‘Yo no soy independentista, pero deben decidir los catalanes’, dicen algunos, recordando una vieja idea de izquierdas sintetizada en, el derecho a la autodeterminación. Sí claro, derecho de autodeterminación de las colonias, absolutamente nada que ver con Cataluña. Ni Euskadi. ¿Entonces qué ocurre?

En este asunto, el derecho a decidir es sinónimo del derecho de autodeterminación, la consigna camufla el derecho a decidir la independencia, utilizando un lenguaje aceptable popularmente. Tras la bandera de la libertad de unos se combate la libertad de otros, de amplias mayorías no propietarias de medios de producción ni patrimonio. Defender que los ricos tengan derecho a decidir independizarse abandonando al resto, no presupone que los menos pudientes tengan mayor libertad, de hecho las desigualdades aumentan porque los acaudalados llevan años reclamando y ejerciendo su derecho a decidir fuera de controles estatales, no quieren que les obliguen a pagar impuestos, exigen exenciones, subvenciones, ayudas fiscales, o formulado como en Cataluña, quieren que los impuestos que pagan les reviertan a ellos mismos. Ese es el derecho a decidir en la cuestión catalana.

Pero entonces, ¿Cómo seguir considerando que la independencia sea progresista? porque lo citado anteriormente es uno de los objetivos esenciales, declarado no una, ni dos, ni tres veces, sino miles de ellas, en panfletos, revistas, estudios, libros, páginas web, periódicos, teles, radios, etc. etc. del movimiento por la independencia en Catalunya, desde hace unos años. Por supuesto todo al margen de la corrupción allí y aquí. Y al margen del Bello durmiente.

¿Luchamos por la libertad de los catalanes? grita Carme Forcadell, Presidenta del Parlament, representando solo a una mitad. Cuanta estupidez tenemos que aguantar, ¿en serio intenta que nos creamos que los catalanes son como los pueblos colonizados?, es un grave insulto para aquellos Vietnam o Angola, para Argelia o Mozambique, para los chilenos post Allende… ¿quiere hacernos creer que los catalanes carecen de derechos civiles como vivían los negros en EEUU? Y jopé, a uno le dan ganas de esconderse ante tanta locura; estar siempre a favor de la autodeterminación de las colonias y ahora esto. Muchos aún dudan porque las palabras son cortinas de humo ¿Catalunya una colonia?, claramente no, pero ante la insistencia de la propaganda secesionista, no una, ni dos, ni tres, en miles de páginas, panfletos, radios y teles, etc. etc. dicen que los españoles explotamos a los catalanes, como si fueran una colonia, de hecho sostienen que vivimos de la explotación colonial durante cientos de años. Con este panorama no me extraña que mucha gente esté a favor de la autodeterminación del pueblo catalán. Pero, esto me confunde.

Resulta que una de las regiones más ricas de España, de Europa y del mundo, dice que son una colonia, y hay gente que lo cree. Una de las regiones del planeta con mejores estándares de vida y libertades, y no me refiero solo a que tengan riquezas en su territorio y éstas sean propiedad de la metrópoli, no, porque los propietarios de riquezas tienen apellidos catalanes, los líderes políticos tienen en su mayoría apellidos catalanes, los ejecutivos, los dirigentes, los mandos intermedios del aparato productivo, los gestores del aparato mediático, cultural, deportivo, social… tienen apellidos catalanes. No, no hay gente de la metrópoli dirigiendo aquella sociedad, por cierto, bastante más cerrada, racista y elitista que otras muchas sociedades españolas. Resulta que sus casas tienen mejores condiciones de teléfono, televisión, calor, agua, tamaño, comodidades, lujos…, sus barrios asfaltados, luces, parques, espacios comunes… la sanidad, medida en camas, médicos, enfermeros, hospitales… la educación medida en cantidad y calidad de estudiantes infantiles, medios y superior, en titulación media y universitaria, en calidad científica, … resulta que la disponibilidad de bienes de consumo, coches, lavadoras, teles, teléfonos, conexión a internet, y un larguísimo etc. de comparaciones los sitúan por arriba, de casi todos los españoles. Y entonces mi confusión aumenta.

Una amiga me dice, ‘pero, en Catalunya hay pobres’. Es cierto, y en Extremadura y Andalucía… pues claro, y en Alemania, China, India, EEUU, pero, ellos no piden la independencia. Efectivamente hay pobres en todas partes, pero el movimiento por la independencia en Catalunya dice, escribe, sostiene, no una, ni dos, ni tres veces… que los españoles les roban. Es terrible que los niños catalanes tengan esa visión, terrorífico que lo digan que alguien desde el sistema educativo –si, si, desde los colegios llevan años enseñándolo- les ha hecho sentir que los españoles del barrio de Pescadería en Almería les roban, que los parados malagueños, o gaditanos se aprovechan de ellos, que los murcianos se llevan su dinero, que los niños de Vallecas viven a costa de los niños catalanes… Y el peligro a futuro aumenta, porque suponiendo que ahora pudiera resolverse el enorme problemón, los niños catalanes, las nuevas generaciones, cada vez abrazan mas la independencia.

Ellos son ricos, por la gracia de dios, por sus méritos, así lo escriben en su propaganda, no dicen que el resto les tenemos envidia, pero lo sugieren cuando llenan declaraciones y trabajos de adjetivos ridículos sobre el resto de españoles minorando nuestra capacidad de trabajo y cultura,... Miro un poco la historia y no dudo que sean un pueblo trabajador, culto, etc. pero no más que otros españoles, puedo aceptar que sean diferentes, pero no superiores, ni siquiera más abiertos. Si uno pasea por el Museo de las Ferias, de Medina del Campo, o por el Monasterio del Escorial, por citar solo dos lugares del centro de España, encontrará múltiples rastros del poder cosmopolita de la España del XV, la Nueva York de entonces, intelectuales, filósofos, escritores, comerciantes, pintores, banqueros, arquitectos y un larguísimo etc. de toda Europa trabajaron y dejaron allí miles de pruebas de ello. El Camino de Santiago fue una avenida de europeización gigantesca… catedrales e iglesias dejan ver culturas muy similares en enormes extensiones de Europa. No, los catalanes no fueron especialmente abiertos, ni especialmente modernizadores por sus contactos europeos o marítimos, ni fueron los líderes impulsores, en mayor medida que otros, de aquella España que utilizaba en sus conexiones marítimas los puertos del Atlántico, del Cantábrico, de Andalucía y del Mediterráneo.

¿Un aspecto diferencial?, su riqueza quieren que sea solo para ellos. Puedo entenderlo, pero mi confusión crece si me dicen que eso es de izquierdas, libertad para decidir que lo de uno sea para sí y a los demás que los den. Siempre creí que la solidaridad era un principio progresista, distribuir para reducir desigualdades es práctica común en los estados federales, suele realizarse a través de impuestos y transferencias inter-regionales. El movimiento a favor de la independencia quiere dejar de compartir, lo suyo para ellos. Me confunden, ¿qué es lo suyo?, sus impuestos. Y sus riquezas, ¿de quienes serán en particular?, ¿en una república catalana sus propietarios las repartirán entre todos, contribuirán con sus impuestos para reducir desigualdades? o puesto que ha sido aceptado el principio de cada cual con lo suyo...

Los impuestos en España señalan que la concentración de ricos es mayor en Madrid y Barcelona, accionistas y empresarios cobran rentas de empresas que en gran parte obtienen sus beneficios en el resto de territorios, desde bancos a fábricas de coches, editoriales o textiles, etc. La pregunta es ¿está bien o mal que paguen impuestos las personas, físicas y jurídicas? porque los colegas de izquierdas hacen dudar de casi todo. Y si está bien que paguen impuestos, no me hagan creer que lo correcto sea invertirlos en su barrio, en su casa. Eso es lo que piden los independentistas, no una, ni dos, sino miles de veces...

Mi confusión respecto a la acumulación de riqueza es grande. Me da por pensar que las políticas proteccionistas del XIX a la industria catalana generaron riqueza para la burguesía haciendo pagar altos precios al resto de españoles, castellanos y andaluces pagaban altos precios por los paños catalanes, porque los gobiernos de entonces dejaban fuera de España con altos aranceles la competencia extranjera que tenía precios más baratos que los catalanes. Se beneficiaba a unos en perjuicio de otros, dicho de otra forma, parte de los recursos de aquellos españoles del interior se desviaba para facilitar la acumulación a la burguesía catalana. Me da por pensar ¿qué hubiera ocurrido si la fábrica Seat se hubiera instalado en Valencia, Murcia o Almería? si las recomendaciones de los grandes dictadores del siglo XX no hubieran consistido en favorecer la inversión en Cataluña, País Vasco –y Asturias una temporada-. Las políticas de los gobiernos españoles durante más de un siglo ayudaron a desarrollar infraestructuras e inversiones en Levante, en detrimento del Atlántico, el Sur y la España interior. Salvo la isla de Madrid.
(2015-10-28)

Los catalanes han estado decidiendo durante muchos años. Elaboración: Manuhermon, con datos del Ministerio del interior. Gobierno de España.

Entre otras formas de participación, los catalanes decidieron elegir mediante votación a sus mandatarios para que les representaran y dirigieran parte de sus destinos: votaron en 11 ocasiones Diputados al Congreso y Senadores, 7 veces para decidir parlamentarios en el Parlament, votaron 9 veces para decidir sus concejales en los municipios, en otras 6 ocasiones eligieron parlamentarios europeos y en otras 6 más decidieron en referéndums, tipo Reforma, Constitución o Estatutos de autonomía. Sí, ellos han podido decidir y lo hicieron –y no los negros en los sesenta en EEUU-. En sus decisiones puede constatarse que salieron mayorías nacionalistas, no siempre, pero nunca eligieron mayorías soberanistas.

Siempre hubo independentistas pero, solo desde hace un año se manifiesta como preocupación creciente las relaciones Catalunya-España en los estados de opinión, problemas que perciben los ciudadanos que publica el CEO (Centre d’Estudis d’Opinió) de la Generalitat. En los cuadros desde enero 2009 a junio 2013 presentan las preocupaciones de la gente, las personales y aquellas consideradas grandes problemas de Catalunya. Ambas coinciden en el orden, las preocupaciones personales, en 2009, vinculadas a la precariedad laboral preocupan un 44% a continuación un 17% el funcionamiento de la economía, ambas consecuencias de la crisis económica, a mucha distancia, también preocupa la insatisfacción con los políticos, cerca de un 5.5%, queda relegada la preocupación de relaciones Catalunya-España a un 3,5%. Escasa importancia se le daba entonces, para la que luego tendría súbitamente.

En junio de 2013, lo que consideran problemas importantes pasan a ser cerca del 50% la precariedad laboral, el 16,2% el funcionamiento de la economía, doblándose el peso de la insatisfacción con los políticos hasta el 12.4%, -que no entiendo insatisfacción con la política aunque podría estar contenida, en el mismo estudio por las diferentes preguntas aparecen grados de interés, preocupación, seguimiento etc., respuestas comprometidas con la política-. Sigue en el grado de preocupación, las relaciones Catalunya-España con cerca de un 11%, más que triplicando su importancia respecto al 2009. Desde luego en los propios centros oficiales de Catalunya, el CEO, donde cocinan los datos de opinión, éstos no reflejan que sea el problema tan insoportable como lo denuncian al mundo sus políticos y los medios de comunicación catalanes.

Un cierto grado de radicalización popular se incuba durante el segundo gobierno de Aznar entre pequeños grupos españolistas y políticos catalanes, amplificado por algunos medios de prensa, radio y televisión. El malestar se hace palpable durante el primer gobierno de Zapatero, a partir de 2004, en la negociación del Estatut, y cuando éste llega al Congreso, siendo aprobado en junio de 2006. Pero todavía durante el 2008 la tendencia separatista se mantiene por debajo del 20% en datos de la Generalitat –ver cuadro anexos-.



En 2009 las encuestas detectan un malestar creciente con el funcionamiento de la democracia en Catalunya, -y en España- probablemente sean reflejos producidos por la crisis económica y el Estatut. A partir de entonces comienza a expandirse el malestar por el recurso de inconstitucionalidad presentado por el PP, y la demora en la Sentencia, lo cual provoca sentimientos separatistas, que unido a la grave crisis económica, produce otro salto al alza en 2011, entrando en la dinámica actual en 2012 con otro acelerón, que lleva aparejadas reacciones masivas de culpar a España –España nos roba- por la mala situación política, laboral y económica de Catalunya, de la que muchos esperan salir con la independencia.


El gran hallazgo de la consigna sobre el derecho a decidir

Quien imaginara la idea, encontró un filón, porque está claro que nadie podrá está en contra del derecho a decidir de la gente sobre su futuro, derecho consustancial con cualquier democracia. Sin embargo como toda realidad la apariencia no es igual a la esencia. A la mayoría de gente bien-pensante le parece que esto es lo más democrático y algunos un poco obnubilados, creen que el nacionalismo está dando una lección de democracia a los españoles, ya que interpretan esta reivindicación en clave ciudadana, ‘para saber qué quieren los catalanes’ cuando se trata de una maniobra dentro del proceso de independencia, puesto que saber lo que quieren hay suficientes técnicas estadísticas y electorales para conocerlo. Por supuesto sería declaración de independencia si saliera el voto favorable, ya que si sale contrario, volveríamos a la casilla de salida.

El resultado de una consulta así, sería directamente un referéndum sobre la autodeterminación, muy poco comprometida para el secesionismo, saldría gratis, sin costes añadidos caso de perder, con volver a empezar al año siguiente, todo resuelto. La utilización de la consigna sobre el derecho a decidir sobre la secesión de Catalunya, ha demostrado ser un arma política de primera magnitud dificilísima de combatir y su instalación entre la gente sigue imparable. A pesar de las preguntas que suscita entre el pensamiento progresista, de izquierdas o simplemente racionalista que no puede aceptar que no haya sido ejercido ese derecho en el pasado por los catalanes en la misma medida que lo hizo el conjunto del pueblo español. Los independentistas lo plantean como una recuperación de algo inexistente y/o que existió en el pasado y ahora no existe en su territorio, para lo cual quieren modificar unilateralmente todo el marco jurídico legal que lo hizo posible en el conjunto de España.

La secesión no se contempla en ninguna constitución, solo está reconocida por la ONU para territorios coloniales, la 1514, de la XV sesión de 1960 aplicada al Sáhara; y la 2625 de 1970, del XXV período de sesiones que reconoce la libre determinación para territorios colonizados y oprimidos, -libre determinación que separa de secesión de estados ya constituidos- es decir reconoce el derecho a la descolonización en territorios dominados, gobernados y explotados por extranjeros, sobre poblaciones sin derechos a decidir organización social, ni económica, ni gobernantes, ni leyes, algo extremadamente alejado de Catalunya y que se redactó pensando en las colonias del tercer mundo.

¿Quienes deciden hoy en Cataluña sobre la mayoría de cuestiones que afectan a la ciudadanía? Evidentemente la burguesía catalana, tan carcunda como la españolista, o británica, que copa todos los poderes, desde el control los medios de producción, fábricas, negocios, comercios… pasando por las tribunas mediáticas, prensa, radio, televisión… desde la cultura, el deporte, comercio, la banca, la política… y las direcciones de todos los partidos como indica la deriva que ha tomado el asunto, de tal forma que la igualdad de oportunidades entre diversas posturas no existe.

Los conflictos de clase han desaparecido de la faz de la tierra sustituidos por el identitario nacional, todos juntos empujando el carro con los mismos intereses, que lógicamente serán los del grupo dominante, suena antiguo. La vida no es solo un conflicto en torno a la producción, los problemas que nos invaden son transversales en gran parte, de sexo, ecológicos, de raza, de religión… de identidad, pero una cosa es que existan conflictos cruzados y otra que hayan desaparecido como por ensalmo las clases. ¿Los trabajadores tendrían ese derecho a decidir, sobre objetivos, salarios, condiciones, horarios, ritmos… en fábricas y tajos, comercios y bancos? ¿Una vez conseguido, los vecinos decidirían sobre qué construir y dónde poner parques y escuelas, cuantos metros edificar y a cuanta distancia del mar…?

¿Por qué no pedir el derecho a decidir sobre la política de austeridad?, por ejemplo, en relación a la urgente reforma fiscal que debería hacerse, sobre los impuestos, tipos y cuantías que las empresas y los ricos deberían pagar aquí en España, incluyo Cataluña. Derecho a decidir sobre en qué recortar, a quienes y dónde invertir y cuanto. Derecho a decidir sobre las condiciones de trabajo, sobre implementar urgentemente planes masivos de empleo en montones de nichos y sectores, decidiendo sobre los recursos a utilizar en ellos, los recursos que ya existen por muchos rincones –Catalunya Caixa 12.000 millones de € ayuda pública del Estado pagada por los trabajadores, los ricos no pagan impuestos-

Derecho a decidir sobre cómo deben reprimir las fuerzas de seguridad las manifestaciones de los indignados cuando se celebran en espacios públicos, incluso decidir si deben ser reprimidas, o mejor todavía, deberíamos decidir a quienes deberían detener y violentar, a los corruptos –catalanes hay montones- a los recortadores de derechos sociales y repartidores de propiedad colectiva tales como la sanidad y la educación…

Derecho a decidir sobre la ley electoral… con cuanta proporcionalidad, eligiendo la circunscripción electoral y número mínimo de diputados elegidos. Derecho a decidir a las mujeres sobre el uso de su cuerpo y al conjunto de personas sobre las libertades civiles, laicas. Sería necesario poder decidir sobre el tipo de energía a desarrollar en España y sobre los precios de producción, decidir sobre la protección de bosques, espacios naturales y costas… ¿Por qué no decidir sobre ayudas bancarias a las Cajas catalanas y sus condiciones de retorno?, y mientras se producen, decidir sobre su gestión ¿Acaso estas cuestiones son más difíciles de lograr que la secesión? Pero no menos importantes.

El liberalismo, los neoconservadores, Reagan, Thacher, Aguirre, Aznar, los banqueros… se llenan la boca diariamente de la palabra libertad, reclaman a los gobiernos y a la sociedad su derecho a decidir. Quieren gastar lo que ellos decidan en lo que quieran, decidir cuánto pagar de salarios y con qué derechos contratar, reclaman poder decidir en donde invertir y cuanto cobrar por el uso de sus carreteras, sus escuelas, sus hospitales, que dicen es su derecho construir… porque según su patrón de libertades, todo el mundo debería decidir libremente qué hacer con su vida, pero sin el Estado de por medio. Las libertades que el neoliberalismo predica, el derecho a decidir que ellos reclaman, es la libertad de los poderosos de llevar el dinero que consigan explotando a millones de personas en un país al paraíso fiscal que les dé la gana…

Dirán algunos que esto no tiene que ver con el derecho a decidir que reclaman los catalanes. Verán, en cuanto derecho a decidir es similar, unos pueden reclamarlo desde posiciones nacionalistas y otros desde posiciones rojiverdes, o malvanegras; desde posiciones religiosas o laicistas, se puede reclamar desde posiciones burguesas o proletarias, lo pueden reclamar los ricos y los pobres…

Todos quieren tener derecho decidir. ¿O no? ¿Es ilimitado en el tiempo? ¿Todos los territorios, aldeas, ciudades, regiones… tienen el mismo derecho? ¿Todos los individuos lo tienen, quien los designa? ¿En las fábricas los obreros tendrían derecho a decidir? ¿Qué opciones serían posibles alternativas a la independencia, que consecuencias tendría una u otra opción?

Despotricar y maldecir a menudo olvida que el pueblo español -y catalán- actuó como sujeto político y ejerció repetidamente el derecho a decidir en numerosas elecciones, y decidió en las antípodas de las condiciones de vida, negación y represión de libertades, de los negros estadounidenses con los que se quieren comparar. Nuestra realidad social y política fue construida por muchas sensibilidades distintas en la Transición, con mayor peso de unas que de otras, sin duda, pero creando una nueva legitimidad general en cuanto que aceptado libre y mayoritariamente por todas las partes que en ningún caso formó un apartheid con grupo poblacional alguno.

En la comparación con otros países, sin duda podríamos trasladar experiencias que mejorarían nuestra democracia, máxime en estos momentos, pero dejemos de meter todo en una coctelera y agitar, y dediquémonos a resolver problemas. Cuesta aceptar la idea de la descalificación global de nuestra democracia y el embellecimiento de las demás como si se tratara de paraísos, y diariamente se hace desde medios de prensa, nacionalistas y obnubilados de todos los colores. Seamos serios en nuestras definiciones, votar en referéndum para elegir presentarse a los JJOO o tal o cual cosa sobre una ley, no es de lo que estamos hablando, que es aceptar la independencia de un territorio. No existe el derecho internacional a la secesión, fuera de los casos coloniales.

Ningún país tiene en su Constitución formulado el derecho a la secesión y muchos tienen expresamente recogida la integridad territorial de forma similar a España, como son Francia, Estados Unidos, Italia o Australia, no acusados de antidemocráticos. No se es más o menos demócrata por reconocer constitucionalmente el derecho a la secesión, que insisto no conozco lo tenga ningún país, o por no citar la referencia a la indivisibilidad territorial, que es por donde se mueven los casos de Canadá y Reino Unido, este último sin ley constitucional expresa y desde luego lejos de modelos democráticos globales la elección de lores o el entramado social supe clasista existente.

El derecho a un referéndum para saber, reclamado en Catalunya, se transmuta realmente con el resultado final, lo que se plantea es un referéndum sobre la independencia. Además revisable anualmente si no sale el resultado apetecido –juro que lo he leído y escuchado a los independentistas, como cualquier otra elección, decían- pero ¿por qué no pensar el derecho a decidir para los supuestos anteriores?, porque los partidos tradicionales de izquierda y los nuevos están dirigidos por individuos de procedencia familiar burguesa, de los estamentos altos de la burguesía catalana, -igual en otras latitudes- se están rompiendo porque la sociedad está harta de crisis y sin ver salidas a medio plazo, se aglutinan en torno al proyecto independentista, la única ilusión, generada como solución de todos los conflictos.

Los independentistas sobrevenidos y una parte de los antiguos, han interiorizado que todos los males que padecen, crisis incluida son culpa de los españoles, de los otros, sean quienes sean no son ellos, y además los otros son todos iguales en su identidad maligna, represora y explotadora, mientras ellos son los ungidos por el espíritu santo, recién nacidos sin mácula alguna limpios de cualquier pecado. Así me apunto hasta yo, al bando de los buenos, si puedo elegir sin costes no me voy a apuntar con los malos -El sentimiento independentista ya existía desde mucho tiempo atrás, lo nuevo ha sido la gran cantidad de gente que se ha sumado, con criterios economicistas o ilusionantes perspectivas que no encuentran por otras partes, al tiempo que les brinda la tranquilidad de haber encontrado a los culpables de todos sus males-

La transversalidad de la reivindicación independentista es un hecho, como su crecimiento. Desde la óptica rojera y progresista, llama la atención el abrazo de posturas secesionistas como solución a sus problemas por centenares de miles de emigrantes obreros y la cesión de partidos tradicionales no nacionalistas, algunos internacionalistas de origen, que se sienten arrastrados por la ola secesionista hasta romperse –como sucede con el PSC, veremos cómo termina- ya que durante mucho tiempo no hablaron sobre qué queremos decidir. Olvidaron que los trabajadores, los débiles, las mujeres, los pensionistas, los parados,… reclaman capacidad de decisión para mejorar sus vidas y la ola secesionista la quiere para constituirse en estado con el objetivo de mejorar los intereses de ricos y burgueses catalanes, que son quienes lideran Catalunya, tal cual neoliberales citados, nuestro dinero para nosotros, los demás que se arreglen como puedan. Nada más antieuropeo, y más antiguo.

Derecho a decidir para los españoles y los catalanes, y los de Tarragona y los de Sabadell y Calella, y Galapagar y Gandía y Teruel… ¿veremos cada año un referéndum para dilucidar si Tortosa se va o se queda, o una vez conseguido para unos se eliminará para el resto sobre todas las cuestiones anteriormente planteadas? Todo nuevo territorio generas nuevas minorías dentro del mismo que según su esquema de ser éticamente generalizable deberían tener el derecho a independizarse, en ese y en cada momento, lo cual se presenta un poco insensato.

Todo el esquema propagandístico planteado por el secesionismo, se ha apropiado del principio democrático del derecho a ser independiente, repartiendo carnets de demócratas al viejo estilo español, los que tuvieran otras ideas no son demócratas, olvida lo anteriormente escrito, y encima omite una realidad suprema actual que pesa sobre todo estado o nación. No existe la autonomía absoluta para ningún estado o nación en el contexto político global europeo de hoy, la soberanía es compartida, así que el derecho a decidir, realmente referéndum sobre independencia, pretendiendo estado propio inserto en la UE –al margen de su extrema dificultad- es bastante engañoso, por cuanto la pertenencia obligaría a compartir el derecho a decidir sobre múltiples cuestiones económicas, legislaciones, política exterior, procesos fiscales, monetarios, políticos,... Por decirlo preciso, no tenemos derecho a decidir devaluar la moneda como ayuda para salir de este infierno de crisis, no podemos decidir emitir moneda para dotarnos de inyecciones tipo FED norteamericana, que disolvieran la deuda y proyectaran crecimiento, no tenemos independencia para implantar una tasa Tobin, porque sería una inutilidad si no se instala en el resto del espacio europeo, como no tenemos derecho a mantener una guerra frontal contra los paraísos fiscales, porque sin la cooperación de la eurozona será imposible, etc. etc.

El problema es muy serio y complejo de resolver, y ha entrado en una dinámica endiabladamente acelerada, preludio de salidas históricas, con ideas defendibles a un lado u otro, tan democráticas y ambas necesitadas de respeto para encontrar salidas. Difícil aceptar la dicotomía de que las buenas son aquellas y las malas estas, y mucho menos el reduccionismo de que metan todas estas juntas en el mismo saco. Como dice J.M. Ruiz Soroa ‘casarse o divorciarse es una decisión unilateral, pero el estatus matrimonial debe decidirse de común acuerdo,… un socio solo no puede decidir unilateralmente la forma de la asociación… no puede decidir solo cómo y con qué condiciones se queda en España…’, dicho de otra forma, la decisión de separarse es suya, -en el suya entra el pueblo entero, no solo los secesionistas- pero el encaje, el estatus de la relación Catalunya-España debe decidirlo el conjunto de los afectados. Después de tener claro lo anterior podemos hablar sobre las posibilidades de algo similar a una consulta, referéndum o proceso para determinar el encaje Cataluña-España.

‘’El problema de la decisión democrática es que es una decisión mayoritaria, y dentro de unas reglas establecidas y aceptadas. No es democrática cuando no cumple la mayoría, y no es legítima porque no cumplen las reglas cuando se sale del cumplimiento de las normas. Para su comprensión, lo exagero: ¿El Ayuntamiento de Cartagena puede declararle la guerra a Libia por el 90% de los votos de los ciudadanos? Democráticamente impecable, legítimamente imposible. ’’
Felipe González y Jordi Pujol en diálogo. Diciembre 2012. Cataluña-España ¿Qué hacemos? ¿Qué fem? en el MACBA, organiza ‘El País’.
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La ANC hará todo lo necesario para que el proceso de secesión sea lo más rápido posible…Con el espíritu manifestado de máxima celeridad, se debería haber materializado la consulta antes del 31 mayo de 2014.
Una vez establecida la fecha de la consulta y ante la convicción de la victoria de la opción independentista, se deberá exigir al gobierno catalán la presentación previa de un calendario… que incluirá el proceso de cesión de poderes de forma definitiva y pacífica.
En el caso de que el Estado español no acepte la celebración de un referéndum o de una consulta, impida la celebración o no dé ningún valor a su resultado, la ANC apoyará las acciones de la Generalidad o del Parlamento encaminadas al logro de la independencia por vía de la Declaración Unilateral.
En caso de inhabilitación de nuestras instituciones de gobierno nacional, la ANC promoverá una Asamblea de Cargos Electos o Asamblea Constituyente para que proclame la Independencia…
Asamblea Nacional Catalana.
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Problemas de Catalunya, según encuesta CEO de la Generalitat, ¡en el año 2013!

jueves, 18 de febrero de 2016

El mito de la unidad de las izquierdas. 2.- Las conclusiones

Ojalá nunca tengas que vivir tiempos de cambio. Son pocos los que han conseguido permanecer fieles a lo que fueron.
Svetlana Aleksiévich.

Un velo cubrió la historia de las luchas fratricidas entre las izquierdas, a pesar de existir amplia documentación sobre las luchas internas, su difusión y expansión entre la ciudadanía fue limitada por el mundillo izquierdista, por desinterés o con la justificación de la utilización derechista que se hacía de la difusión de la represión izquierdista. De hecho hoy se sigue negando por mucha gente la realidad de las purgas, campos de exterminio, gulags y represión rusa o china… y ello a pesar de que tras el derrumbe del comunismo muchos archivos que permanecían secretos se han abierto documentando la información conocida y ampliando considerablemente cifras de aquellas brutalidades. La consecuencia es que una y otra vez entre las bases sociales progresistas sigue aflorando el mito de la unidad de las izquierdas, y lo que es peor la utilización del carácter emocional, populista, por parte interesada hace perder posibilidades concretas de compromisos asociados a la fuerza de la racionalidad.

Escuchar a un individuo hablar de la unidad de la izquierda no me causa desasosiego, entiendo que se trata de una ilusión, una emoción, tal como desear el fin de la explotación y las desigualdades, o desear el paraíso de los creyentes. Pero cuando oigo, o leo, a un líder de un partido de izquierdas jugar con la emoción de que tal o cual proyecto político supone la unidad de las izquierdas me pongo en guardia, porque suelen pretender que tome partido, o ellos o nosotros,  aunque las opciones pueden ser varias: los dos son peores, los dos son mejores, una parte de uno y otra de otro, al revés, distintas proporciones de unos u otros… máxime si dichos líderes son politólogos, sociólogos o profesionales del estudio, que conocen la historia de las luchas izquierdistas. Entonces mis recuerdos me previenen contra la utilización populista de un deseo que podría ser individualmente digno, pero partidistamente pretende jugar con las emociones para movilizar a los ciudadanos a favor de un proyecto concreto en el que la unidad es secundaria ante la conquista del poder.

Ante las dificultades resucitan los mitos, las crisis aumentan la adhesión a las iglesias y creencias esotéricas, ¿podría suceder algo parecido con el resurgir del mito de la unidad de las izquierdas? Los hechos citados en la primera parte son un resumen simplificado de los enfrentamientos cainitas entre camaradas militantes que lucharon por un mundo sin explotación y por la libertad. Lo que se pretende destacar aquí, son los enfrentamientos dentro del mismo bando teórico, incluso entre compañeros que durante un tiempo pelean juntos, el aspecto sobre el que se quiere poner el foco es la violencia interna ejercida contra los cercanos, la protagonizada por izquierdistas entre sí, dejando apartadas las luchas entre revolucionarios y contras, entre rojos y blancos… que pudieran tener otra interpretación.

El número de organizaciones citado es un resumen muy simplificado de los grupos protagonistas en cada momento, pero se puede generalizar que en todo lugar y época y en toda corriente ideológica o política, tras un cierto nivel de unidad logrado al poco tiempo se produce una segregación, no mucho después se produce otra fracción de la escisión anterior hacia una parte menor que pretende comenzar nueva andadura y crecer bajo postulados de unidad, siempre utilizando denominaciones tales como: unidad de las izquierdas, unidad de la clase obrera, unidad de los revolucionarios, unidad de…

La importancia de las luchas fratricidas izquierdistas está, en primer lugar, en reconocer que han existido, en toda época y espacio, en períodos de luchas defensivas y ofensivas, en momentos en los que la reacción los perseguía y derrotaba y en momentos gloriosos de victorias revolucionarias. Las luchas dentro de las izquierdas han sido una constante del movimiento obrero. Es necesario admitirlo, sin lo cual será complicado entender a los seres humanos en sociedad luchando por sus intereses con mayor violencia en los momentos críticos en los que perciben que su vida se desmorona y/o se abren puertas a las utopías. Aceptar los hechos, las constantes escisiones y enfrentamientos violentos dentro de las izquierdas, es un primer paso que todavía muchos no asumen tachándolos de falsas manipulaciones. Otra cuestión serán las causas concretas que los provocaron, en parte están argumentadas en innumerables estudios por cada corriente intelectual o ideológica.

Algo no funciona en las izquierdas bajo el esquema del unitarismo cuando siempre da lugar a posturas excluyentes, la propaganda y acción política que pone en marcha fomenta la dicotomía de amigo/enemigo, o ellos o nosotros; y no parece que esta postura pueda ser explicada únicamente por la presión de las condiciones externas, por los contras, la carcunda, el fascismo, el imperialismo, la guerra,… Al menos dos grandes líneas de interpretación se pueden seguir:

1.-) Las teorías marxistas, anarquistas, comunistas, trotskistas,… no explican suficientemente el por qué de estos procesos. Incluso se puede dar otro giro, aceptando que dichas teorías los fomentan, al fin y al cabo son las bases filosóficas e ideológicas en las que bebió el movimiento obrero con la experiencia citada.  En este caso surgen algunas dudas, aceptando que tuvieran una parte de responsabilidad, ¿cómo explicar entonces que dichos procesos se repitan en el movimiento feminista, y en el ecologismo? Los enfrentamientos y escisiones son constantes en estos movimientos, sin duda con menor violencia que dentro del movimiento obrero, probablemente pueda explicarlo sus componentes de mayor transversalidad de intereses tanto en militancia como en objetivos. Otro factor que ayudaría a comprenderlo sería la ausencia de experiencias históricas de lucha por conquistar y mantener el poder.

Una línea en la interpretación de la sucesión de hechos históricos es la esgrimida por el trotskismo y por quienes pretenden reducir su responsabilidad a unos pocos individuos; argumentan que; los trotskistas conocíamos desde hace muchos años las purgas y represión, y lo denunciamos en su momento, lo cual no les impide seguir considerando el comunismo como el objetivo paraíso. Presuponen que los desastres y brutalidades fueron consecuencia de Stalin, sin duda individuo con un papel importantísimo en la represión interna, pero al conceder exagerada importancia al aspecto individual, luego resulta complicado aceptar que en las luchas sociales son los movimientos colectivos quienes explican más y mejor los procesos, contradicciones, enfrentamientos, resultados… Las actas del Comité Central del Partido Comunista dan fe de múltiples intervenciones de sus miembros denunciando, condenando e instigando a la represión; miles de altos cuadros e intermedios del partido practicaron la denuncia y represión directa de sus compañeros en todos los ámbitos fueran administrativos, culturales, productivos, y en todos los territorios de la URSS; muchos generales y mandos militares detienen y reprimen a miles de izquierdistas en cuarteles, en el frente y lugares civiles; decenas de miles de rusos denuncian, persiguen y entregan a miles de camaradas en granjas, fábricas y centros educativos, deportivos, sociales… La amplísima represión entre izquierdistas desarrollada en Rusia, o China, no podría haberse realizado individualmente, o por unos pocos individuos.

La experiencia española abunda en la idea de prácticas colectivas represivas, durante la República son grupos de militantes quienes combaten entre sí, por ejemplo en Barcelona. Durante el franquismo, cualquiera que haya militado en organizaciones de extrema izquierda tiene experiencia de peleas provocadas por las constantes fracciones, formando trincheras en ambos lados de la escisión, defendidas por grupos de militantes peleando contra sus nuevos enemigos, antiguos colegas. Naturalmente en todos los casos los líderes influirán en marcar caminos, pero no se hubieran producido ni tantas ni tan profundas luchas sin la participación colectiva. El qué motiva a esos colectivos de izquierdistas para aceptar y seguir a los chamanes que alimentan el fuego del enfrentamiento, es otra cuestión que se intentará abordar más adelante, -la ilusión fanática de crear un hombre nuevo, tiene que ver-, pero sin la participación colectiva por activa y por pasiva hubiera sido imposible producir tan profundas experiencias históricas.

Otra interpretación pretende quitar importancia al aspecto de generalidad en los enfrentamientos  cainitas izquierdistas, al intentar situar lo acontecido fundamentalmente en la URSS, en todo caso para otros países, adjudicarán a la III Internacional la responsabilidad de las luchas internas por la influencia de Stalin; pero ello no explica el resto de situaciones históricas anteriores y posteriores, en las que se produjeron hechos similares de enfrentamientos violentos entre izquierdistas. Por otra parte a pesar de la denuncia realizada en su época, mantener la misma postura hoy no parece suficiente. Enormes cambios provocados años después en China y el derrumbe del comunismo en la URSS, afloran nuevos datos sobre el pasado y sobre los comportamientos sociales del presente que en los años noventa inundan de salvaje capitalismo dichos países, lo cual debería dar lugar a nuevas interpretaciones. Todos los progresistas deberíamos reflexionar sobre la facilidad de la implosión comunista y la rapidísima expansión de la nueva moral de salvaje capitalismo ocurrido ante decenas de millones de soviéticos, se suponía que vanguardia obrera de la revolución mundial, pero que miraban sin actuar, con enorme pasividad, el surgimiento de un mundo que enterraba el suyo. 

Nuevos archivos y documentos se hacen públicos y van arrojando otra luz sobre interpretaciones antiguas que irán siendo arrinconadas. Las críticas de Bettelheim al Capitalismo de Estado en la URSS, -‘Las luchas de clases en la URSS’ I y II. Charles Bettelheim. Siglo XXI- podrían ser válidas para entender la inmediatez en la que ingentes recursos, que eran teóricamente propiedad colectiva, en manos del Estado dirigidos por una nomenclatura, han pasado en un chasquido a manos privadas, gánsteres que hoy gobiernan aquello. Cientos de libros marxistas sobre el capitalismo siguen aportando interpretaciones válidas para comprender la sociedad, pero otros muchos con teorizaciones sobre la URSS y China, sobre la construcción del partido y la revolución comunista quedan arrinconados ante los nuevos hechos surgidos en esos países y ante las aportaciones de los relatos sobre el pasado, por ejemplo de Karl Schlogel. Uno de los muchos párrafos escritos por la premio nobel Svetlana Aleksiévich es sugerente en cuanto aclaración sobre lo que pasó, y por qué.

‘Yo nací soviética… Mi abuela no creía en Dios, pero creía en el comunismo. Y papá estuvo esperando la vuelta del socialismo hasta el mismo día de su muerte…Papá estuvo en la guerra de Finlandia (1939/40) nunca tuvo muy claro el propósito de aquella guerra, le dijeron que había que librarla y allá fue… de esa guerra se hablaba poco…papá no nos habló de ella… de vez en cuando se iba de la lengua cuando bebía unas copas…el paisaje de su guerra era invernal…bosques cubiertos de una capa de un metro de nieve…los finlandeses se desplazaban con esquís, llevaban ropa de camuflaje color blanco y aparecían inesperadamente…En una sola noche podían masacrar un batallón entero… papá peleó seis meses hasta que cayó prisionero…Avanzaban sobre un lago helado y la artillería enemiga comenzó a disparar contra el hielo quebrándolo. Muy pocos hombres consiguieron alcanzar la orilla a nado y los que lo hicieron llegaban entumecidos y desarmados…medio desnudos. Los soldados finlandeses les tendían las manos para ayudarlos a salir del agua. Algunos aceptaron las manos tendidas; otros prefirieron ignorarlas… Respondían a las enseñanzas que habían recibido. Papá se sujetó a una de aquellas manos y lo sacaron del agua…contó con sorpresa que le dieron un vaso de aguardiente para que entrara en calor. Y ropa seca. Se reían y me daban palmadas en la espalda: ‘¡Estás vivo Iván!’…No entendía por qué estaban tan contentos…

La campaña de Finlandia concluyó en 1940…entonces cada bando intercambió prisioneros de guerra…Cuando los prisioneros finlandeses llegaban hasta los suyos les estrechaban las manos y los abrazaban. Pero a los nuestros, los rusos, no los recibieron así. ‘Hermanos, compatriotas queridos’ decían abalanzándose contra los soldados. Y éstos contestaban gritando ‘¡Firmes! ¡Tenemos orden de disparar a quien rompa filas!’. La columna de prisioneros soviéticos devueltos por Finlandia, fue flanqueada por soldados armados acompañados de perros pastores y conducida a unos barracones… rodeados de alambradas de espino. Comenzaron los interrogatorios… ‘Me sacaron del agua’ ‘¡entonces eres un traidor!’ ¡Preferiste salvar tu pellejo antes que luchar por la Patria!’.

Papá también se consideraba culpable. Es lo que le habían enseñado a su generación…No se celebró juicio. Al término de los interrogatorios, los reunieron a todos y les leyeron la sentencia: seis años de trabajos forzados por traición a la patria. Los enviaron a Vorkutá, donde trabajaron en la construcción de una vía férrea sobre el permafrist. ¡Dios mío! Corría el año 1941 y los alemanes estaban a las puertas de Moscú. A ellos los traban como a enemigos… Toda Bielorrusia había caído en manos de los alemanes…Escribieron cartas solicitando partir inmediatamente al frente de batalla…a Stalin… Invariablemente les respondían que como eran unos cerdos debían quedarse trabajando… Y ellos…papá…él mismo me lo contó… lloraban desconsolados… El cautiverio en el gulag le acortó la vida. Y la perestroika también. Sufrió mucho. No podía entender lo que estaba pasando en el país, en el Partido''.

2.-) Tenemos que aceptar que además de teorías marxistas etc. existen criterios de comportamiento como especie viva que afectan al conjunto de los seres humanos, -¿la biología explicará algo? Los genes se replican, con algún elemento diferente- No son solo las izquierdas quienes luchan entre sí, aunque hemos citado al movimiento obrero en luchas violentas por conquistar e imponerse en el poder, si ampliamos el foco a individuos vinculados a religiones encontramos comportamientos similares. En el mundo de la religión, más cercano a las derechas, se producen luchas y fraccionamientos similares a los citados, ‘en su breve historia los mormones se han escindido en setenta facciones’ Steve Jones. De la misma manera que con las izquierdas, el clima de brutal violencia religiosa y sus luchas, también intentan ser ocultados, durante años negados por bases sociales y gurús, aunque ya resulta prácticamente imposible ocultar las guerras de religión, o hechos concretos de genocidios cometidos por ejércitos papales, ‘matadlos a todos, que Dios ya separará arriba los suyos de los otros’.

‘’Todos los partidos políticos y todas las naciones, así como todas las religiones, saben que los sentimientos compartidos son una fuerza de unidad, pero ¿cómo pueden identificarse y, con fortuna fomentarse? La cooperación, la espiritualidad e incluso el amor podrían añadirse a los ‘patriotismo, fidelidad, obediencia, coraje y compasión’ darwinianos como componentes del pegamento social, pero resulta difícil identificarlos. En cambio hay otra emoción más palpable que está en el centro de muchos credos: el dolor es inmediato, devastador y fácil de reconocer. ‘Ciencia y creencia. La promesa de la serpiente.’ Steve Jones. Turner.2015’’ Cooperación, espiritualidad, amor, patriotismo, fidelidad, obediencia, coraje… son términos ampliamente utilizados dentro del movimiento obrero y en las revoluciones comunistas. También fue utilizado para construir la sociedad nueva el dolor, como pegamento social.

¿Por qué resurge con fuerza el mito de la unidad de las izquierdas ahora? Resulta un poco desconcertante que después de tantos años clamando por la unidad de los seres humanos, tanto en la política como en la religión, las sociedades actuales muestren una mayor diversidad y complejidad que nunca y en esta situación ha renacido con fuerza el mito de la unidad. Una precisión a considerar, hablar de religiones e iglesias, no es pensar en las tres del libro, judaísmo, cristianismo e islamismo, y unas cuantas más orientales; es hablar de centenares de ellas, como dan a entender los papeles a rellenar para entrar en los EEUU, los cuales piden indicar a cual perteneces de las doscientas confesiones religiosas que facilitan.

‘’ En EEUU los patrones de desigualdad y adhesión al cristianismo (en sus múltiples sectas) desde la década de 1950 al presente muestran una y otra vez, que la segunda sigue a la primera; que un período de injusticia y presión social provoca un aumento del número de personas que va a la iglesia. Cuando la situación del proletariado se deteriora, el atractivo de la religión aumenta…

‘’Existe una correspondencia exacta entre la injusticia social y el poder de los sacerdotes. En los países cuyos gobiernos son justos y eficaces, la influencia del clero se disipa, mientras que las naciones más devotas sufren más delincuencia, más mortalidad infantil, más enfermedades mentales y menos movilidad social que aquellas donde el dogma juega un papel menos importante.’’. ‘Ciencia y creencia. La promesa de la serpiente.’ Steve Jones. Turner.2015’’

En los párrafos anteriores puede ampliarse el significado de algunos términos religiosos a significados políticos: iglesia, partido, religión, comunismo, sacerdotes, nomenclatura, clero, élite política, etc. Para intentar explicar los enfrentamientos entre las izquierdas, las dos líneas de interpretación formuladas no son contradictorias, muchos comportamientos religiosos se identifican con prácticas políticas. Religión y política son poderosos agentes de exclusión de los otros:

En ambos casos quieren construir una visión del mundo sustitutiva de la existente, construir una interpretación particular de la vida con principios ilusionantes y aterradores; ambas militancias requieren actividad social, exigirán proselitismo, agitación y propaganda sometidos a reglas y normas de organización grupal que tapen las otras; ambas promueven la certeza en sus principios doctrinales y en su paraíso hasta el enfrentamiento con otras doctrinas que siempre serán falsas; una escisión construirá su identidad no solo a favor de un nuevo paraíso y dotándose de otras normas de comportamiento y organización, además fomentará el odio hacia los otros, -toda identidad se construye con elementos pro y contra-; en ambos casos se fomenta la fe ciega en las propias teorías y sus intérpretes, fomenta la adoración sin límites a sus obispos o gurús, a la élite ejecutiva acompañada del desprecio a cualquier otra élite; ambos, el partido, la secta, consideran ser los únicos fieles interpretes de textos sagrados en los que se apoyan, siempre tienen toda la razón; sus integrantes, sus líderes se comportan como elegidos por el destino, dotados de superior calidad al resto de mortales los permite definir nítidamente la finalidad, el paraíso hacia el que caminar y los enemigos a destruir; ambos determinarán los fines a lo que todo queda subordinado, toda atrocidad es permitida al ir encaminada a lograr el objetivo; las estructuras del grupo premiarán al obediente, asimilarán a quienes defiendan el discurso interno y reprimirán, expulsarán a quienes no se sometan…

‘’El Partido era una iglesia… su fuerza derivaba tanto de la creencia y de la fe como del intelecto… el Partido tenía sus ritos, sus santos, sus lugares sagrados…las asambleas semanales eran misas seculares…
‘Party Animals’ David Aaronovitch. 2016.

Resulta difícil seguir creyendo en el mito de la unidad de las izquierdas, ya que no existen muchas pruebas que puedan soportar tal unidad, y sí abundantes de lo contrario, lo cual no significa tener una postura indiferente a la importancia de la cantidad en cualquier situación; los mitos por un lado, la racionalidad por otro. La división de la sociedad genera enfrentamientos entre grupos heterogéneos por lo que resultará imposible que un solo partido pueda definir la opción que beneficie a todos. La existencia de partidos, o partes de la sociedad, muestra la diversidad de expectativas y sueños. En las sociedades democráticas, que son las que aceptan la imposibilidad de aniquilación de los otros, el voto condiciona obtener poder político; conseguir mayor número de votos que otros se convierte en un objetivo para todos los partidos, así que con fines electorales se pretende aglutinar grandes colectivos a costa de manipular sentimientos de unidad e igualdad que parezcan reducir diferencias, ello podría llegar a ser peligroso realizado con el objetivo de intentar barrer o derrotar absolutamente a los otros.

Consignas como ‘’somos el 99%’’ afirman que todos compartimos los mismos intereses. La consigna nació a raíz del artículo de Stiglitz en el cual escribía que el 1% de población controlaba el 40% de la riqueza, lo cual es cierto económicamente hablando, pero no cuando se pretende extender a la política, a la vida entera, y la consigna pretende que interioricemos que todos pensamos lo mismo. Creer que todos deseamos idénticos objetivos vivenciales y coincidimos en ideas e intereses está muy extendido, aunque la realidad muestra lo contrario cada día; hay múltiples bandos, grupos diversos dentro de las mismas corrientes, muchos ‘aquellos y estos’, se agudiza la transversalidad de identidades en cada individuo y grupo, la sociedad se hace más compleja. Siete mil millones de personas vivimos en el Planeta, con ideas desiguales sobre la vida y la muerte, distintas interpretaciones sobre el universo y el medio que nos rodea, sobre la producción material e intelectual, sobre como determinar necesidades y satisfacerlas,… muchos de esos millones de individuos viven en el mismo marco físico y legal, lo cual sería imposible si la política no organizara la convivencia dotando de compromisos normativos ampliamente aceptados.

Los partidos de izquierdas en Europa ha abandonado los sueños revolucionarios, la apuesta a todo o nada, que normalmente se quedaba en nada y los están sustituyendo por el objetivo de ganar el gobierno, quieren tener acceso al BOE y parcelas de poder, eso plantea la batalla política en otro terreno completamente distinto al de la revuelta, lo integra dentro de normas democráticas, lo cual supone aceptar que las sociedades son heterogéneas y hay que convivir con múltiples intereses diferentes y la resultante de las fuerzas en litigio dependen en buena parte del poder de las mayorías expresadas en votos. En las mayorías confluyen múltiples intereses que se contraponen interactuando transversalmente, siendo aglutinados en torno a partidos. No podemos creer que la organización social pueda funcionar sin organizaciones, grupos de gente, lobbies, que acumulen presión y esfuerzos en torno a iguales deseos, aunque hoy un partido no puede representar la diversidad social sin sufrir graves contradicciones dentro de sus filas.

En las elecciones una mayoría absoluta puede lograrse con un tercio de los votos, ni siquiera es posible ganar por mitades, por tanto un tercio podrá gobernar, pero no debería olvidar que por muchos votos que obtenga sea cual sea el partido que lo consiga, siempre tendrá enfrente a otros dos tercios, en muchas ocasiones con diferentes intereses a los ganadores e ideas y criterios distintos. Durante el transcurso del tiempo, los intereses, ideas y criterios de ganadores y perdedores se irán mezclando, buscando salidas posibles, que serán las comúnmente aceptadas. Cualquier equipo de gobierno debe entender que las fuerzas que le siguen nunca son mayores que las que tiene enfrente, que intentar aplastar al resto y gobernar contra la mayoría no tendrá resultados positivos. Entrar en el juego democrático de pretender ganar elecciones para gobernar, supone aceptar la imposibilidad de la destrucción total de los otros.

La suma numérica es importante tanto en situaciones extremas, como imprescindible en una sociedad democrática en la que el poder se logra mediante cantidades de votos generalmente superiores, enfrentadas a otras. Parece adecuado relativizar la idea de ‘todos juntos somos más, si las izquierdas se unen ganamos…’ porque no todos los de izquierdas quieren lo mismo, ni en objetivos, ni estrategia, ni táctica, ni en propuestas concretas, lo cual no impide que se pueda coincidir en algunos aspectos. Ítem mas, Los partidos de izquierda españoles no son un conjunto sólido con identidad única, en mayor o menor medida, todos conforman subconjuntos de tendencias en movimiento que generan tensiones fraccionarias en su vida diaria.
PSOE, Podemos, IU, ICV, PCE, ERC, CUP, EH-Bildu, Sortu, BNG, Compromiss, Equo, Es el moment,  Bloc, En comú, Las mareas, etc. etc. son partidos muy distintos, además dentro de cada uno conviven tendencias diversas, a los anteriores habría que sumar decenas de grupos políticos, muchos abstencionistas; en las elecciones 20-D-2015 se presentaron más de 1.300 candidaturas provinciales, muchas de ellas eran grupos izquierdistas, probablemente entre un tercio y la mitad. La militancia y simpatizantes de los grupos de izquierdas, son una amalgama de tendencias, grupos e integrantes de movimientos con ideologías diversas, trotskistas, marxistas, comunistas, socialistas, socialdemócratas, ecologistas, feministas, demócratas, indignados, cristianos de base,… los hay europeístas y euroescépticos, anti sistemas y demócratas, independentistas y federalistas, reformadores y revolucionarios, etc. así creer en la unidad ante opciones tan heterogéneas resulta complicado, mejor conocer la disparidad de intereses aceptando que cuanta mayor pureza pretendida, menos cantidad, más fracciones y mayor soledad. Ganar gobiernos para transformar condiciones de vida en millones de personas implica diluir estrategias e ideología, para sumar, hablar de unidad supone aceptar compromisos en los que todos ceden y nadie logra imponer su totalidad al resto. –Militantes, simpatizantes y votantes de izquierda pueden cifrarse en torno a un tercio del censo electoral, ¿España es un país de izquierdas?-

PD: Un hecho particular aumenta las disensiones, se trata de la plurinacionalidad, lo cual a unos los lleva a pedir la autodeterminación, ello supone considerar Galicia, Euskadi y Cataluña, como colonias, eso implica la dominación política, económica y cultural por los castellanos, extremeños, andaluces… que tienen mayores derechos que los habitantes de esos territorios colonizados, a quienes explotan y reprimen. Para otros la pluralidad de naciones no impide convivir en el mismo estado, al fin y al cabo en el mundo hay unas 6.000 naciones y solo 200 estados, lo cual indica que la mayoría de estados son plurinacionales. 

martes, 9 de febrero de 2016

EL MITO DE LA UNIDAD DE LAS IZQUIERDAS

1.- Los hechos
Ahora sí, las izquierdas juntas gobernaremos.
Pero… nada indica que esta vez sea diferente.

Asamblea Nacional Constituyente surgida de la Revolución Francesa, 11 de septiembre de 1789, en la discusión de uno de sus artículos se establece la posibilidad de veto absoluto por parte del Rey a las leyes emanadas de la Asamblea; los que estaban a favor se sitúan a la derecha del presidente de la misma, los que defienden la soberanía nacional, por tanto contrarios al absolutismo, se ponen a la izquierda. Desde entonces, la Izquierda es asociada a la defensa del cambio social y los valores de la Ilustración, racionalidad y laicismo, concentrados en las proclamas de libertad, igualdad y fraternidad, o solidaridad, que dieron lugar a la Revolución Francesa.

Condorcet es uno de los más destacados ilustrados, activo partidario de la Revolución desde sus inicios, representante de París en aquella Asamblea; en 1791 es elegido secretario de la misma. La Asamblea lleva a Luis XVI ante los tribunales acusado de traición, Condorcet es uno de los acusadores, aunque contrario a que el Estado practicara la pena de muerte. En 1793 votó en contra de la constitución de los jacobinos, considerado desde entonces traidor a la revolución, es perseguido, se da a la fuga, finalmente encarcelado. El 29 de marzo de 1794 murió en su celda.

‘Condorcet fue uno de los grandes matemáticos de todas las épocas, uno de los fundadores del cálculo diferencial y el primero que estudió el posible empleo de las matemáticas en la toma de decisiones…Fue también defensor de la igualdad de derechos de la mujer, de los pueblos y las razas y un abolicionista que planificó el primer sistema educativo nacional’. 
‘La Ilustración. Anthony Pagden. Alianza Editorial.2015.’

Desde el instante que nace el concepto Izquierda, un sector de los revolucionarios liquidó a individuos que poco antes eran camaradas o aliados. No es que en el pasado, antes del S XVIII, no ocurriera lo mismo, siempre hubo enfrentamientos entre individuos que podían coincidir en la defensa de intereses similares, lo significativo del mito de la unidad de las izquierdas es que pasa el tiempo y nuevas generaciones vuelven a soñar con esa especie de paraíso, sin aceptar que existen diversidad de grupos porque hay diversidad de intereses y sensibilidades, hay multitud de emociones y sueños que darán lugar a cosmovisiones diferentes, aunque parezcan coincidentes, o incluso lo fueran momentáneamente, siempre existieron grupos que creyendo estar en posesión de la verdad pretendieron obligar a los otros a vivir como ellos.

Dentro de las izquierdas, -como en toda ideología, lugar y época-, hay teorías e individuos que creen que la solución pasa por derrotar a los otros, para ser ellos los patriarcas/libertadores del pueblo; esos grupos creen que los conflictos solo se sustancian venciendo, aplastando a los que piensan distinto. Existen grupos enfrentados dentro del mismo panel ideológico, en este caso izquierdas, porque los seres humanos que desarrollan espíritu crítico pueden creerse fácilmente en posesión de la verdad, quizás confundidos con los esfuerzos realizados para llegar al punto de conocimiento que los hace sentirse superiores. Naturalmente también hay enfrentamientos brutales dentro del campo de las izquierdas, porque entre dichos grupos e individuos conviven intereses distintos, de clase, nacionalidad, religión, sexo… diferentes postulados ideológicos, políticos, económicos, de identidades cruzadas en porcentajes diferentes…

La historia está jalonada de conquistas de libertad e igualdad, justicia y solidaridad, protagonizadas por las izquierdas.
Pero también contiene múltiples luchas fratricidas que protagonizaron.

Los siglos XIX y XX están bañados por la expansión del movimiento obrero en lucha contra la explotación y por un mundo nuevo; las luchas por los valores laicos, reconociendo al ciudadano como piedra angular de derechos y la separación de Iglesia y Estado, luchas por la libertad, igualdad y solidaridad, toman su mayor fuerza y empuje dentro de la lucha de clases; contra la explotación y represión nacen, se organizan y luchan las grandes corrientes anarquistas, socialistas y comunistas. Aunque las sufragistas existieron en el XIX, la lucha feminista cobrará un enorme empuje en el XX, el siglo de la revolución de la mujer, y tras la II Guerra Mundial crecerá el movimiento ecologista, ambos movimientos con similares prácticas de enfrentamientos internos y diferenciación de intereses volcadas en escisiones.

De cada corriente principal surgen unas cuantas que se diferencian entre sí, dichas corrientes secundarias a su vez alumbrarán múltiples organizaciones y grupos que se pelearán por ser los más puros en la interpretación de los textos fundamentales, al tiempo creerán ser los más eficaces luchadores para conquistar un mundo sin explotación ni represión… La unidad de la izquierda comenzará por contener tres o cuatro grandes corrientes: anarquistas, socialistas, comunistas –luego también feministas y ecologistas- que se irán fragmentando en otras varias cada una de ellas, que a su vez se irán escindiendo en multitud de grupos. Particularmente destacable es que todos los partidos o grupos, fueran grandes o pequeños, de hace cien años o diez, todos hablarán de crear la unidad de la izquierda; pero en torno a ellos. No toda la historia de las izquierdas se pierde en luchas internas, ni mucho menos, las conquistas sociales están unidas a fuertes luchas empujadas por partidos de izquierdas, pero conviene considerar la experiencia histórica de momentos cruciales en los que la violencia interna entre las izquierdas se desató. Ello también forma parte de la experiencia resumida a continuación.

La Primera Internacional. El movimiento obrero tuvo un marcado carácter internacionalista que fue plasmado en la creación a mediados del XIX de la AIT, (1864), inicialmente con amplia diversidad de movimientos y tendencias, multitud de grupos se unieron. Marx tuvo un papel preponderante en su creación, en ella confluyeron socialistas y anarquistas, -inicialmente Proudhon por poco tiempo por fallecimiento-. Bakunin se incorpora cuatro años después, produciéndose múltiples luchas internas entre las dos grandes corrientes, hasta la expulsión de Bakunin pocos meses después de la Comuna de París de 1871. La Internacional se disuelve en 1876 sin haber logrado la unidad de las izquierdas, al contrario, provocando innumerables enfrentamientos entre socialistas y anarquistas, sin duda con argumentos de calidad desarrollados en una u otra acera por eminentes intelectuales.

La Segunda Internacional (1889-1916) el Primero de Mayo como fiesta de los trabajadores y el himno de La Internacional se deben a ella. Reduce la confluencia unitaria de las izquierdas a los partidos marxistas, lejos de hacer más sencilla la unidad partiendo de una sola gran corriente, mostró nuevas segregaciones, los socialismos se fragmentan en dos grandes corrientes, revolucionarios y reformistas, -Rosa Luxemburgo, Eduard Bernstein-. La Iª Guerra Mundial, aumentó aún más la desunión y los enfrentamientos al sumar a la identidad de clase, los componentes nacionales, provocando rupturas y violentas luchas entre las izquierdas.

La Tercera Internacional, o Komintern, nace tras la Revolución Rusa en 1917 hasta la IIª Guerra Mundial. Se creó por Lenin, nuevamente el mito de la unidad de las izquierdas se hace trizas por los combates de los partidos comunistas contra los socialistas y anarquistas de los países europeos al subordinar toda acción al bien supremo de la defensa de la revolución, en un solo país, la defensa de la URSS. Mientras en Europa nacen los fascismos. El Komintern impone a los partidos comunistas europeos la política de todos juntos, izquierdas y republicano burgueses contra el fascismo. En 1935 postulan el Frente Popular en Francia y España y vencen en las elecciones de 1936.

La Cuarta Internacional, nace en 1938, como consecuencia de la persecución de los comunistas hacia los trotskistas, (Stalin contra Trotski). Otra vez el mito de la unidad de las izquierdas queda arrumbado; cada nueva Internacional es sinónimo de una corriente de izquierdas menos, cada vez que se intenta nuclear y unir las organizaciones obreras a través de una nueva Internacional, implícitamente supone aceptar que la unidad de las izquierdas es un mito.

El mito de la unidad en revoluciones triunfantes

Antes del estallido de la guerra (en los 40) en la Escuela de Periodismo de Minsk, al regreso de vacaciones de verano no quedaba ninguno de los profesores del curso anterior: los habían arrestado a todos. 
Svetlana Aleksiévich. El Fin Del " Homo Sovieticus". El Acantilado.2015

En las revoluciones triunfantes la unidad entre revolucionarios pareció frágil; al margen de enormes desastres, represión y muertes infringidas a los derrotados, aquí interesa poner el foco sobre las relaciones internas entre los vencedores. En la Revolución Rusa no solo fueron perseguidos los aristócratas y los blancos, también fueron aniquilados miles de líderes revolucionarios, cuadros políticos de primer nivel, los discrepantes y críticos de izquierdas eran torturados y enviados a gulags, fueran intelectuales, diplomáticos, expertos gestores, obreros, dirigentes, artistas, poetas, -la revolución estuvo fuertemente apoyada por millares de artistas, poetas, escritores, cineastas, pintores… liquidados poco a poco-. Lo paradójico es que los verdugos de un año, pasaban a ser víctimas al siguiente año.

Las purgas comenzaron desde el principio, pero estallaron en la segunda mitad de los años treinta, cientos de miles de militantes del partido fueron expulsados y perseguidos entre 400.000 y 1.000.000 -’En el XVII Congreso (1934) tenía el P.C.U.S. 2.817.000 afiliados, en el XVIII Congreso (1939) había descendido a 1.568.000; a la diferencia habría que sumar los miembros nuevos y deducir las bajas por razones diversas, desde fallecimientos hasta expulsiones que no iban acompañadas de detención, y quedaría una cifra de cerca de un millón de miembros del Partido arrestados. ‘Auge y caída del comunismo’. Antonio Fernández García. Cuadernos de Historia Contemporánea. 1999, número 21.-Perseguidos y represaliados fueron bolcheviques, socialistas, comunistas, anarquistas, izquierdistas, enviados a gulag y/o ejecutados; todos los líderes bolcheviques compañeros de Lenin en su Gobierno y Comité Central de los primeros tiempos fueron procesados.–

Otro aspecto es el terror global, fuera de la intención de este trabajo que pretende centrarse en las luchas fratricidas izquierdistas, a pesar de ello no me resisto a facilitar un apunte. Centenares de miles de rusos fueron expulsados de sus aldeas y de las grandes urbes, reprimidos, torturados e internados en campos de concentración por los jerarcas comunista, las cifras que manejan distintas fuentes pueden llegar a finales de los años treinta hasta 14 millones de detenidos, un millón de ejecutados y dos millones de muertos en los campos/gulags, Robert Conquest, ‘El Gran Terror’. En otra obra estremecedora publicada recientemente, resulta difícil seleccionar solo unos pocos párrafos de sus 1.000 páginas para mostrar la eliminación de cuadros militantes de izquierdas, algunos de la vieja élite revolucionaria, cuadros bolcheviques, generales, altos dirigentes fabriles, deportistas, todos conspiradores, espías, traidores, golpistas,…

‘En el espacio de un año (1937) fueron arrestadas cerca de dos millones de personas, unas setecientas mil de las cuales fueron asesinadas, y casi 1.3 millones enviadas a los campos de concentración y a colonias de trabajos forzados’… ‘a principios de 1939, 110 de los 139 miembros y candidatos del Comité Central elegidos en 1934 por el XVII Congreso del Partido Comunista, habían sido detenidos, a mediados de 1939 en la ciudad y territorio de Moscú solo quedarían ejerciendo su cargo 7 secretarios del Partido de aquellos 139, todos los demás habrían sido arrestados y fusilados o cometido suicido’… ‘De las 63 personas elegidas en mayo de 1937 para integrar el Comité regional del Partido en Moscú, solo quedaban 10 en sus puestos en junio de 1938…’
Karl Schlogel. ‘Terror y Utopía. Moscú en 1937. Acantilado 2014.

En China tras el triunfo de la revolución en octubre de 1949, durante el maoísmo triunfante sucedió algo parecido a Rusia, no solo hubo represión y aniquilación a los no revolucionarios, sino que también en las propias filas del Partido Comunista las purgas fueron intensas, en la mitad de los años cincuenta, afectaron a más del 10% de los militantes. Aquí los datos son más imprecisos que en Rusia, en donde tras el derrumbe del socialismo se fueron abriendo archivos con nuevas informaciones que permitieron contrastar y consolidar informaciones anteriores. En la segunda mitad de los sesenta la Revolución Cultural supone violentas luchas internas entre los diferentes grupos de poder del Partido, son luchas cainitas entre camaradas con posturas izquierdistas. –Lin Biao sucesor de Mao, muere en accidente de avión en 1971 cuando intenta escapar, enormes discusiones siguieron para determinar si era un revisionista o un extremista de izquierda-. El ejemplo sintetiza la dinámica de la Revolución Cultural, que supuso otra vuelta de tuerca a la represión interna que llevó a ‘reciclarse’ a campos de trabajo a millones de cuadros militantes, dirigentes del Partido Comunista y miembros de anteriores gobiernos maoístas. Para terminar con los desmanes de la Revolución Cultural, Mao imprime un giro represivo de 180º, cedió poderes al ejército que desató una feroz represión de los que días antes eran los ejecutores.

En Laos y Camboya ganó el comunismo tras la guerra de Vietnam, la brutalidad de las purgas y asesinatos fueron increíbles en Camboya donde se produjo uno de los mayores genocidios del siglo XX -un 30% de la población murió-. El Khmer Rojo, los jemeres rojos, comunistas rabiosamente nacionalistas, enfrentados tradicionalmente a los comunistas vietnamitas, en 1975 Angka, el partido comunista, tomaron el poder con Pol Pot a la cabeza, durante mucho tiempo mantuvieron en secreto la identidad de los miembros del gobierno, expulsaron con las armas a millones de individuos de las ciudades al campo, considerados traidores a la causa por ser población urbana, hasta prohibieron la palabra ‘dormir’ y la medicina moderna. Entre 1975-1979 asesinaron a millones de compatriotas, gran parte de los cuales eran compañeros de la guerrilla. En uno de los muchos centros de tortura y exterminio que se crearon, Tuol Sleng, ubicado en lo que había sido un colegio secundario. De las veinte mil personas que entraron en él, en su mayoría militantes del KR acusados de traición, se conocen sólo seis sobrevivientes. Camboya y el Khemer Rouge: ¿Cómo fue posible? Uriel Kuzniecki. 2009. Los comunistas de Pol Pot masacraron a cientos de miles de comunistas camboyanos, luchas cainitas entre izquierdistas, hasta que fue derrotado por los comunistas vietnamitas en 1979, que entraron en Camboya en ayuda de un sector de comunistas camboyanos aliados.

España: Un paradigma de luchas entre izquierdistas

El comienzo de la revolución española –la única revolución que tuvo lugar en Europa durante la existencia de la Internacional Comunista, aparte de la efímera república soviética húngara de 1919- cogió desprevenidos a los dirigentes del ‘partido mundial’.
‘La crisis del movimiento comunista’, Fernando Claudín.

España es modélica en luchas izquierdistas, enfrentamientos de unos contra otros y dentro de cada gran corriente o agrupamiento, que históricamente fueron: los anarcosindicalistas, FAI y CNT –La importancia mundial del anarquismo español fue enorme, el Congreso extraordinario de Madrid en 1931, cuentan que reunió a ¡¡¡500.000 afiliados!!!-. La otra gran corriente vinculada al marxismo fueron los socialistas –Indalecio Prieto vs Largo Caballero-. Anarcos y socialistas no son defensores inicialmente de la República de abril de 1931, la consideran puramente burguesa, los socialistas restringirán su colaboración con ella y los anarcos plantearán ninguna colaboración. Las escisiones crearán nuevas fuerzas de izquierda comunistas, trotskistas… dice Claudín que adscritos a la III Internacional en 1931 contarán en España solo con 800 miembros, su postura inicial se condensa en la consigna de ‘Abajo la república burguesa de los capitalistas, los generales y el clero’, (sic), utilizada con la intención de despreciarla llama la atención su ‘claridad de percepción’ cuando al tiempo se extiende la quema de iglesias y mientras los generales preparan un golpe de estado.

Un buen análisis sobre los acontecimientos en la República y en la III Internacional se encuentra en ‘La crisis del movimiento comunista’, Fernando Claudín. Ediciones Ruedo Ibérico.1970. Del que transcribo el siguiente párrafo:

‘’Una huelga parcial puede tener mayor importancia para la clase obrera internacional que ese género de ‘revolución’ a la española, efectuada sin que el partido comunista y el proletariado ejerzan su misión dirigente.
Manuilski. Comité Ejecutivo Komintern. Febrero 1930. Citado por Claudín.‘’

España vive en los años treinta una situación explosiva, pre-revolucionaria, en la cual los enfrentamientos violentos dentro del campo de las izquierdas fueron constantes desde 1931 y en plena Guerra Civil, mientras la República está sometida a intensos ataques fascistas, los partidarios de ‘hacer la revolución para ganar la guerra’ y los partidarios de ‘ganar la guerra para hacer la revolución’ facilitaron la destrucción de ambas por el ejército franquista. Unos hechos quedaron escritos para la historia de las luchas entre izquierdistas, la aniquilación del POUM, -anarco marxistas-, narrado poderosamente por George Orwell en ‘Homenaje a Cataluña’.

Tras la derrota de la IIª República y la postguerra, en el tardo franquismo, desde el 68, nuevos movimientos sociales, comunismos, antiimperialismo, feminismo, ecologismo, democracia radical, derechos civiles,… inician una nueva época visualizada en: París, Praga, Vietnam, Berkeley, Berlín, Italia…, desde entonces hasta la Transición, las disputas entre izquierdistas viejos y nuevos vuelven a arreciar, multitud de partidos y grupos políticos luchan entre sí. José M. Roca en ‘‘El proyecto radical’, La Catarata 1994’, cifra en 50.000 el número de militantes en los momentos de máxima expansión; Leguina los sitúa en 15.000, en mi opinión no más de 30.000, que después de la muerte de Franco aumentarían al ir disminuyendo la represión, entendiendo por militancia un compromiso estable y duradero durante cierto tiempo en el que se acepta la disciplina de organización y se realizan acciones de agitación, propaganda y proselitismo en lucha contra los poderes políticos y económicos. En la obra citada J.M. Roca referencia 80 grupos de los que sigue el árbol genealógico de innumerables escisiones, pág. 49 ss.

''De modo que, cuando la rebelión militar de julio de 1936 puso a la República a los pies de los caballos, los partidos y sindicatos que acudieron a sofocarla conservaran, por encima de su adhesión o lealtad republicana, su identidad propia, su cultura y prácticas políticas, sus estrategias y sus metas finales, que no eran la República de 1931 sino el comunismo, el socialismo, el anarquismo o la independencia de sus naciones: por eso luchaban y por eso morían y por eso merecen ser recordados. ''

Bastantes años después de derrotada la IIª República, será cuando muchos individuos defiendan el mito, el imaginario de lo que pudo significar. Muerto Franco, ya en la democracia, miles de nuevos activistas de todo tipo y condición portarán la bandera republicana en cada manifestación o reivindicación como símbolo de izquierdismo, los nuevos izquierdistas no sabrán que la República fue combatida en sus inicios, malamente soportada después, apoyada según criterio de cada uno por su lado, sin reconocer nunca una autoridad unitaria, traicionada en plena guerra por los nacionalistas, PNV, ERC que intentaron pactos con Franco y otros gobiernos extranjeros… la República contaba inicialmente con los republicanos burgueses, la intelectualidad, las pocas clases medias urbanas y por muchas familias campesinas y obreras –otras familias obreras y campesinas apoyaron a las izquierdas revolucionarias. La República en gran medida estuvo abandonada por corrientes y partidos izquierdistas, es hoy después de muchísimos años cuando se festeja y reclama como símbolo, por izquierdistas que agitan su bandera tricolor. Para contraponerla a la democracia.

El aspecto destacable relacionado con el mito de la unidad, es que todos mencionábamos en nuestros papeles la pretensión de unidad, tanto los partidos clásicos como los nuevos, los pro rusos o los pro chinos, los trotskistas, los albaneses, los guerrilleros… todos decíamos construir el partido porque el PCE y el PSOE eran traidores -en España para unir a la clase obrera, ya que durante el franquismo el movimiento feminista y ecologista serán secundarios- todos descalificábamos al resto, unos querían construir la democracia, otros hacer la revolución, o la revolución permanente, o hacer una democracia popular,… Una docena de partidos izquierdistas obtuvo en 1979 algo menos de un millón de votos, insuficientes los de cada uno para sacar diputados, -El PCE obtuvo cerca de dos millones, el 10% de los votos- otros partidos se abstuvieron; y HB, EE, PAR, ERC, lograron diputados, sumando en total 474.655 votos. ¿Unidad de las izquierdas?