martes, 12 de febrero de 2019

Ecomobel: Premio vendedores bordes


Si quieres comprar un sofá o un sillón, no vayas a Ecomobel en la Carretera de San Martín de Valdeiglesias kM 4.700, so pena que te gusten las perdonavidas maleducadas.
A 100 metros en el mismo lateral de carretera tienes otras tiendas con gente amable y educada. 

martes, 5 de febrero de 2019

Elecciones. No es eso, no es un concurso


No es eso, no es eso. No es un concurso de belleza, ni de canto, ni de sonrisas... el cartel debe costar una pasta gansa y ¿qué dice?, ¿qué predica?, ¿que enseña, que propone? ¿como me convence para que les vote?. Y sobre todo ¿en qué se diferencia del resto?

El 16 de noviembre de 2011, escribí en 'Arian seis' lo siguiente:



No me gusta que todos los partidos que se presentan realicen una campaña tan asquerosamente individualista, tan iguales en la exaltación del líder/jefe de turno que presentan como candidato a presidente de gobierno. 

Las elecciones en España son para elegir diputados y senadores y no candidato a Presidente que lo elige el Congreso, los representantes elegidos, estos sí, por el pueblo. A pesar de que se dé por entendido que el líder/jefe de una lista electoral sea el presentado por esa lista como candidato a Presidente, es confundir al electorado jugar en falso, porque a pesar de que sea elegido representante al Congreso salvo 2, ninguna tendrá posibilidad de ser candidato a Presidente, que en todo caso no elige el pueblo sino los diputados. 

Si lo anterior no fuera suficiente es todavía peor la excesiva imagen personalista en las campañas, el culto al líder/jefe en la política, no me gusta tanto individualismo, por mucho que los gurús de campañas indiquen la conveniencia de personalizar, en España es uno de los grandes defectos, criticados por casi todos los partidos pequeños, y practicado por todos. Cargar un alto porcentaje del peso de la campaña en pegar fotos del jefe es un mal germen para el futuro. 

Si queremos dar mayor responsabilidad a diputados y senadores empecemos por pensar en su existencia individualizada al margen de considerarlos meros comparsas del jefe de turno, sea Lara, Uralde, Díez o quien sea. Los parlamentarios deben cobrar mayor vida pública de la que dan los medios de prensa, tener mayores vínculos con el electorado, para lo cual deben empezar por ser conocidos, ser escuchados, tenemos que poder exigirlos, hablarlos, saber qué piensan y como formulan sus discursos. 

Sucede en Ayuntamientos, solo conocemos al alcalde, en CCAA solo a su presidente, nadie más habla, nadie monta reuniones, charlas conferencias, salvo para que hable el jefe, no se conocen los equipos, no se ven en entrevistas en los medios, en las calles, mítines, reuniones, en las radios. Hay solo un jefe parlanchín arropado y cuando éste no llega, un subteniente. Forma de empobrecer la política. 

Ningún partido tendrá sentido sin sus militantes, simpatizantes, parlamentarios y ello empieza por darlos valor que no solo tiene la cabeza, el jefe. Necesitamos saber que cuando existan dificultades no las resolverá el jefe solamente, necesitamos conocer a los equipos compuestos por diferentes personas que deberían funcionar, queremos saber que están preparados y pueden ser exigidos por todos, y ello comienza en la campaña electoral acercando realmente caras, personas y discursos, no solo de un jefe. 

Cambios en la ley electoral pedimos todos, muchos coincidimos en aquellos que den mayor igualdad a votos/escaños y en la posibilidad de elegir el orden dentro de una lista que no estuviera bloqueada, pero nada tiene sentido sin ampliar el marco de referencia de las personas en los partidos. El culto a la personalidad que se instala desde el principio en los partidos nuevos es incomprensible si quieren revitalizar la política y el instalado en los partidos viejos debería disminuir hasta desaparecer. Tantos y tantos jefes en cada campaña general, local y autonómica nos apartan las personas de los candidatos y encumbra peligrosamente a esos jefes a la toma de decisiones como reyezuelos de taifas aislados de sus bases. En esta situación de qué sirve tanta discusión programática y de principios si cuando haya que tomar decisiones de gobierno las decidirá un individuo al margen de grandes ideas colectivas. 

martes, 22 de enero de 2019

Basuras. Brutos, brutos. Y malos, malísimos


Tenía un amigo que decía de los muchachotes  de la derechona, que eran muy brutos, mucho, y sobre todo muy malos, tenían mala sangre. Incombustibles e incorregibles. Así son los de las TDT. Hay que estar informado de lo que dice la derechona y de cómo lo dice. A veces doy vueltas nocturnas por las televisiones TDT, la mayoría de ellas son emisoras locales regaladas por el PP madrileño en la etapa Esperanza Aguirre. 
Hace dos días encontré a los contertulios con el tema del momento, las basuras en Alcorcón. Los parlantes difundían la teoría del grupo del PP alcorconero de que la suciedad del pueblo era culpa de grupos de activistas de la oposición, trataban de convencer a la audiencia de que las basuras que inundan las isletas de recogida de Alcorcón las ponían allí comandos nocturnos para desacreditar la labor del alcalde del PP. en su coloquio hablaban de poner cámaras en cada islote de basuras o guardias para multar a esos supuestos activistas que tiran cosas.


El Alcalde David Pérez tiene buenos amigos entre la derechona que le hacen la campaña, entre esas gentes se dicen mucho el: hoy por tí, mañana por mí.

Dedico muchos post al tema basuras en Alcorcón y al asunto de la limpieza,  desde hace varios años, nuevamente vuelvo en estos días a raíz de lo guarro que está el pueblo y espoleado por la coartada utilizada por el PP, que en modo campaña pretende defender que la suciedad es culpa de la oposición, campaña iniciada por el Ayuntamiento ante la proximidad de las elecciones municipales.


Como he dicho a veces, la limpieza es cosa de dos, manchar poco y de limpiar mucho. Los manchadores, los que llenan las calles de basuras no son comandos de suciedad, son los habitantes de las ciudades, niños y jóvenes, que tiran chcuches y hacen botellones, padres y madres que compran cosas en grandes almacenes o por internet y tiran los embases, son empleados de comercios que tiran las cajas  tal cual, no dobladas, por lo que atascan los contenederos, son viejitas que bajan sus bolsas y las da asco tocar las tapas para abrirlas y las dejan en el suelo... 


Son camareros y cocineros que sacan enormes bolsas de botellas, cajas y envases que colapsan los contenedores, son comerciantes que dejan sobrantes de cajas de sus productos en los suelos... también son chapuzas reformadores de pisos que sacan aquello que sobró de la reforma, también son hijos o nietos de alguien que murió y vacían el piso de padres o abuelos de todo tipo de cosas, libros, sillas, recuerdos, marcos, cajoncitos, y muchas veces, armarios, tresillos, muebles de cocina, a veces incluso alguien compra una lavadora, un frigo, un micro, una tv, etc y sus enormes envases, cajas y corcho blanco, terminan en la calle, o compras las 12 sillas en Ikea y tiras sus envases de cartón... y sí a veces también colchones viejos de algún piso patera por algún rincón, etc. etc.

Mucha gente, muy diversa, con muy diferente motivo tira cosas a la calle, a la basura y en una sociedad como la nuestra, actualmente, los índices de desperdicio, de basura, de cajas, bolsas, envases, etc. sube y sube cada año, los kilos de desperdicios por habitante y año ahora son muy superiores a los de hace años atrás. Y la cultura de tirar se extiende. Y el desprecio por lo público y sus espacios se extiende, 'teniendo mi casa limpia, que mas dá como esté la calle o el parque'. Por tanto resolver el problema requiere pensar, debatir con otros, buscar soluciones desde diferentes miradas... todo menos culpar a un monstruo ensuciador.
Falta educación, y faltan medios. Hay responsabilidad de la ciudadanía y de los concejales del ayuntamiento. Ocurre que los que tienen el poder en el pueblo están en el Ayuntamiento y tienen mayor responsabilidad, porque tienen que empezar a hacer algo más que echar la culpa al 'maestro armero', a los otros. Su problema es la querencia por la pendencia, los gusta pelear como a las pandas juveniles y no miran ni estudian los problemas, solo quieren la pelea, y ello les lleva a no resolver.

Faltan educadores en todas las instancias, colegios y centros de mayores, entre los concejales para que entiendan el problema, faltan educadores entre los tertulianos derechosos para que sepan distinguir soluciones de problemas de campañas electorales, porque si la culpa es de unos malísimos comandos, la gente seguirá haciendo lo mismo y manchando y tirando cosas y quejándose de lo guarro que está todo por culpa de... Falta mas personal de recogida y de limpieza en las isletas, hay gente que no se acerca a ellas por la grasa y mierda del suelo, gente que no las abre para tirar las bolsas, porque dan asco al intentar abrirlas y no son comandos, son viejitas y chavales jóvenes, son gente que sale arreglada de su casa y no quiere contaminarse.



Todas las fotos de este post son recientes, de 3 últimos días.

miércoles, 16 de enero de 2019

El problema de las basuras necesita otros criterios

 Vuelvo a poner fotos del día siguiente. Todo sigue igual de mal. Insisto no me desplazo a buscar las isletas rodeadas de mierda, éstas salen a mi paso simplemente con ir a comprar el pan y el periódico.

Por favor, los periódicos gratuitos locales, no nos hagan pasar más vergüenza aireando la idea de un supuesto complot de la oposición para ensuciar Alcorcón, salgan a la calle y miren a los vecinos, jovencitos y mayorcitos, si no tienen posibilidad o capacidad de crítica municipal, callen, mejor no digan nada.
 Tenemos un problema los alcorconeros, el equipo de gobierno municipal del PP tiene un fuerte carácter pendenciero, entre sus atributos y objetivos está buscar la pelea, por lo que no contempla la búsqueda de soluciones como elemento prioritario. Una pena, para el PP, porque la historia que quedará de este gobierno municipal situará en lugar preferente esta práctica que destaca abiertamente sobre el resto.  Ante un problema municipal, lo primero que se los ocurre es pelear, se preguntan cómo utilizarlo contra los opositores, en vez de abordarlo y reconocerlo como tal problema, estudiarlo sin orejeras, diagnosticarlo y buscar soluciones con la complicidad y colaboración de todo aquel que viva por aquí. Ni les cuento si a alguien se le ocurre preguntar por algo o criticar un aspecto concreto, por pequeño que sea, lo primero es atacar al insensato, descalificarlo y difundir la pelea a través de la prensa amiga, que es casi toda.
 He visto a los camiones recoger la basura, siempre quedan restos por el suelo, uno entiende que quizás no deban perder el tiempo en coger bolsitas o desperdicios pequeños, para eso pueden estar otros basureros que vengan detrás, pero el caso es que no vienen. Al minuto de irse los camiones de recogida el suelo queda lleno de papeles, de grasa, de restos de la basura que se ha caído, o no han recogido. Asqueroso. Siempre está el suelo sucio y los contenedores mugrientos, la gente, las vecinas, los jóvenes no quieren acercarse y mucho menos abrir las puertecillas de contenedores para meter la basura, tocarlas da asco.


 

Está claro que los obreros que se dedican a esto y los puntos de recogida son insuficientes, nada más pasar los camiones, al día siguiente están nuevamente llenos los lugares de recogida. Si hay mercados, comercios o bares cerca, nunca lo verás limpio. Parecen decirse todo el mundo tiene derecho a ensuciar, el que venga detrás que aguante, y la mierda genera mierda, cuanto más sucio se ve, mas se ensucia. Me temo que más camiones no resolverán el problema, la limpieza de los contenedores requiere personas, la limpieza de alrededores pide gente de a pie, muchos bultos y bolsas habría que meterlos empujando, con un palo o a mano, eso lo pueden hacer personas no camiones, pasar más veces, a menudo para retirar basura, pide gente y medios, realizar labores de educación en colegios y centros cívicos, solo pueden hacerlo educadores y no camiones, educar cívicamente desde los medios de prensa no lo hacen camiones, etc. etc.

Los concejales y alcalde, tienen un gran suspenso en este asunto, por incapaces e inútiles, no son los únicos culpables, pero sí los responsables de que no mejore la situación.

martes, 15 de enero de 2019

Las basuras mal endémico del Ayto PP

Desde el primer día se le atragantaron al gobierno del ayuntamiento del PP de Alcorcón, las basuras, y los árboles y los jardines… y los buenos modales y la educación y el respeto por los demás, por todos los vecinos, incluidos los que no son militantes del PP.

Las basuras miren donde miren verán acumulación de mierdas en las islas de recogida, miren cuando miren siempre están sucios los lugares de recogida de basuras, en una esquina de Alcorcón o en otra, en un barrio u otro, un día u otro…

En mis paseos alcorconeros por cualquier calle, tengo fotos de muchos barrios, de muchos días, de muchos meses. No es un problema actual, desde el primer momento a los gobernantes del Ayuntamiento no les importó, o fueron  tan inútiles que no supieron cómo hacer para mejorar la situación.

Ahora llegan las elecciones y a politizar buscando rentabilidad electoral a uno de sus fracasos culpando a campañas exteriores orquestadas por la oposición, eso se llama echar balones fuera para tapar su incapacidad.

Por supuesto ellos no son los únicos culpables, como he escrito en otras ocasiones el problema hay que tratarlo desde diversos frentes, no consiste solo en comprar camiones, eso es un error. Ayer mismo ví como un  jovencito muy bien vestido tiraba dos bolsas de basura a los pies de las isletas, ‘no abren’ decía, yo abrí y metí mi bolsa, hace unos días ví como una señora mayor tiraba plásticos a los pies de la isleta, la semana pasada un viejito dejaba unas botellas en el suelo… hace unos días los de un comercio de enfrente dejaron un montón de cajas en el suelo…

Pocos rompen las cajas y las meten dentro, suelen meter una caja entera y claro está, atasca la isleta, quedando vacía por dentro. Si tienes un bar cerca sus enormes bolsas de botellas y desperdicios no entran muchas veces, y se quedan fuera, lo que se los cae, en el suelo queda… Sí y además tiran los restos de mudanzas, o de reformas que suelen dejar las maderas de armarios rotos, mesas, sillas, cojines, enseres… y colchones.

Por supuesto he visto tirar una bolsa de basura en una papelera a pocos metros de las isletas, y niños tirando al suelo bolsitas de chuches, y jóvenes tirando botes de bebida, y terrazas de bares que inundan de papeles y desperdicios muchos metros a su redonda…

Y ahora me viene el PP y la prensa amiga que les hace la pelota y parte de la campaña, a convencerme de que hay un complot orquestado por la oposición ¡acaso están locos? No, no lo están, han comprobado que les da resultado, aunque sus vecinos votantes se quejan diariamente, en formas parecidas como yo aquí, cerrarán filas con los suyos y se sumarán a la campaña contra los otros, los supuestos culpables. Pero, ¿quien manda aquí? ¿Quien tiene la responsabilidad de arreglarlo?

viernes, 11 de enero de 2019

El Ayuntamiento, PP, en campaña electoral


El Ayuntamiento, comandado por el PP, inicia su particular campaña electoral.
Hubo un tiempo en el que el PP maldecía y criticaba la existencia de una revista oficial del Ayuntamiento. 
Aquí, ahora, editan una con dinero público, de todos, para hacer campaña electoral partidista, de una parte. Cortan árboles durante 4 años y plantan ahora algunos, por qué no antes? en cada eliminación, plantación en los mismos lugares. 
Limpieza en los barrios? están de broma. Ahora dicen que está sucio, durante todo el año, varios años, por una campaña orquestada que incita a tirar colchones en las calles. Están locos, ¿cuantos colchones se necesitan comprar para tirarlos durante 1400 días? son 4 años de basuras por las calles.
Asfalto? he visto asfaltar calles como Portolagos que estaba en perfecto estado y sin apenas tráfico, por ser calle interna, y dejar por ejemplo la glorieta de Tres Aguas con sus agujeros, siendo como es punto neurálgico de comunicaciones.

En todo caso, hacer su campaña para promocionarse, con el dinero público, de todos, es una marranada.