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miércoles, 5 de diciembre de 2018

jueves, 11 de octubre de 2018

Cambiemos el día de la fiesta nacional a 6-12


Llevo varios años escribiendo esto, 
vuelvo a hacerlo.
La Fiesta Nacional. ¿Por qué no la cambiamos?

Dice la locutora de TVE que durante el desfile por primera vez en varios años no ha habido gritos ni insultos. ¿Se darán cuenta que esto señala un problema? Porque ello quiere decir que para los asistentes ‘verdaderos españoles’ España es azul, solo es de ellos, la bandera solo es suya, los ejércitos solo son suyos… el resto estamos de prestado.

Supongo que en la derecha hay personas inteligentes y racionales que entenderán que esto es un problema.

Tenemos muchos problemas sin resolver, al margen de la crisis. Uno de ellos podría ser el del día de la Fiesta Nacional de España. Para empezar no parece que fomente demasiada unión celebrarla con un acto principal que recuerda a muchos el desfile de la victoria, aquel con el que los franquistas conmemoraban la derrota de la mitad de los españoles. Difícilmente un desfile militar de estas características podría unir, es más, parece que facilita ‘salivar’ y viejas pasiones fascistoides y exclusivistas…

Nunca compartí la excesiva importancia que un gobierno cede a los militares, lo cual por otra parte solo oscurece al resto de españoles, médicas, maestras, arquitectos, mineros, pescadores, agricultores, barrenderos, poceros, electricistas, biólogas, etc. etc. al menos, tan necesarios e importantes como el que más.

La transición dejó cosas sin resolver, muchas podrían haber ido encontrando salidas poco a poco, pero se fueron pudriendo, a veces por olvido o por pocas fuerzas que se dedicaban a otras tareas. Ningún español asesinado debería estar en cunetas, cuevas y pozos –salvo que sus descendientes lo deseen como símbolo, lo cual es comprensible-, los emblemas fachas de calles, plazas, edificios, deberían haberse quitado hace mucho tiempo,… porque seamos serios, mantenerlos supone un insulto a la mitad de los españoles -‘¿recuerdan? que se jodan’ - que solo pretende degradar a los que perdieron y encabronar a medio país lo cual aleja a millones de personas del nuevo estado democrático.

Los días festivos deberían haberse alejado el máximo posible del aroma franquista, tanto en la elección de fechas como en la parafernalia que los acompañe. Los símbolos son importantes para la gente, de tal forma que si unos individuos se apropian de banderas, días, ejército, conceptos como patria, españolizar… otros muchos individuos los rechazaremos, porque no representarán nada agradable.

Este es el problema de la bandera, complejo sin duda, no era sencillo encontrar una bandera nueva con la correlación de fuerzas existente, pero, mantenerla casi igual para muchos representa el anterior régimen sanguinario que destrozó la España democrática de la República, por eso sigue viéndose por todas partes la bandera tricolor republicana, lo cual tampoco parece una salida que fuera aceptada mayoritariamente. Lo que está claro es que los símbolos para que hubieran unido más deberían haber sido nuevos, sin historias sangrientas entre mitades de población de las que este país tiene sobradas experiencias. –Esta es una de las ventajas de los nacionalismos periféricos, nacen vírgenes de maldad o con inventadas historias de sufrimiento compartido ante enemigos externos-

Por seguir con el día de la Fiesta Nacional, no sería tan raro celebrarlo con un carácter abiertamente civil, modificando también la fecha que tiene algún componente rancio, volcándolo al día de la Constitución, elemento nuevo, sin sangre, sin malos demonios detrás, de unión de mayorías… y suprimir tentaciones de aplausos militaristas y apropiaciones indebidas. Precisamente ahora que gobierna la derecha, es cuando mejor se pueden hacer estas cosas, incluidas las órdenes, o sugerencias para que la utilización de símbolos patrios fuera extremadamente cuidada en todo momento a fin de evitar sentimientos hostiles. Que se generan no les quepa duda, que no suman, sino restan.

viernes, 18 de septiembre de 2015

La bandera tricolor (5). Y Cataluña

La cuestión catalana durante la II República. (y 2)
El mecanismo que opera tradicionalmente en el argumentario nacionalista a partir de 1714, establece dicotómicamente dos bandos, Castilla-Cataluña en el pasado, que posteriormente sustituirán Castilla por España y en épocas recientes simplificando lo español en Madrid, utilizado para explicar todo asunto, tenderán a marcar dos trincheras, ellos en la de los buenos, sin mirar ni atender la diversidad de fuerzas existentes en cada núcleo, así las decisiones a tomar serán muchas veces saltos en el vacío, que llevarán a fracasos de los cuales responsabilizarán siempre a los otros, a los españoles. La explicación para simplificar absurdamente la realidad es sencilla, reducir elementos de debate permite que la propaganda se extienda fácilmente y con mayor rapidez. Tiene un problema, sepulta la verdad, no facilita soluciones de forma estable y genera crispación creciente. Un ejemplo estremecedor es la Guerra Civil de 1936/39. La presentan como conflicto de España/Castilla contra Catalunya, y Euskadi, hacen aparecer al Gobierno español como culpable, en aquel momento republicano, a quien le piden responsabilidades por la represión ejercida por los golpistas, le acusan del bombardeo de Guernica y Barcelona, cuando fue el gobierno y los españoles republicanos, quienes recibían las bombas, en Guernica, Barcelona y Madrid. 


De repente, los catalanes y vascos que apoyaron a Franco, que lucharon a su lado y vencieron machacando a sus convecinos, estos catalanes que reprimían y ordenaban fusilamientos han desaparecido de la historia de los malos, aquellos catalanes que financiaban el golpe de estado o que posteriormente comenzaron la represión de postguerra en Barcelona, han pasado a la zona oscura, solo quedan en la escena los españoles malísimos, contra los buenos pueblos periféricos –dixit Maragall-. Resulta exageradamente burdo, pero en amplios sectores de población se instaló esta ignominia que se esparce entre los niños y la juventud. La derrota de Cataluña permitió que los catalanes escaparan a Francia, algo imposible en la derrota de Madrid, la gran golpeada y bombardeada durante la guerra, una de las ciudades que más bombas recibiera en el siglo XX. Tampoco pudieron escapar de Valencia, salvo pocos por mar.


‘El máximo dirigente de la Lliga, Francisco Cambó, estaba vinculado al gran capitalismo internacional, la guerra civil le sorprendió viajando por su yate por el Mediterráneo; desde el extranjero facilitó ayuda financiera a Franco’ citado por Ramón Tamames, ‘Historia de España Alfaguara VII’, Alianza Editorial 1973. Cambó no sintió simpatía por Franco, pero sí eligió apoyar el Movimiento. En el imaginario del catalanismo construirán la imagen de la derrota republicana en la guerra civil como si de una invasión de España a Cataluña se tratara, olvidando y escondiendo las tropas franquistas formadas por catalanes, y no solo en el Tercio Nuestra Señora de Monserrat, formado por cuatro compañías de fusileros, una de ametralladoras y las secciones de morteros y transmisiones, además de un cuerpo de tren, formando parte de la Brigada de Reserva del Ejército del Centro, integrado en la 74 División. El nacional catolicismo también existía en Cataluña, y la burguesía industrial y comercial, grandes propietarios de tierra, y medianos industriales, pequeños agricultores, artesanos… como es natural, todos ellos con intereses diferentes. Tras la batalla del Ebro, fuerzas nacionalistas catalanas y vascas, ERC y PNV, intentaron negociar con Franco por su cuenta, traicionando a la República, a la que restan apoyos, lo hacen tanto para buscar su mejor posición, como por la proximidad ideológica de muchos con la España nacional católica, lo cual otra vez tiene poco que ver con esa simplificación de pueblo español perverso a un lado y pueblo catalán maravilloso al otro.

''Cataluña está decidida a triunfar, y a triunfar ahora, pese a quien pese y cueste lo que cueste. Quien se ponga delante de Cataluña en marcha será aplastado, como quien se pone delante de un ferrocarril, porque nosotros no podemos ni queremos detener la marcha del pueblo de Cataluña. ''
Francesc Cambó (1876 - 1947) 

Para mejor entender la situación consideremos que en España se producían encarnizados enfrentamientos, al igual que dentro de Cataluña, lo cual es sinónimo de disparidad de intereses y cierto equilibrio de fuerzas parejas que pueden torcer resultados ahora a un lado, poco después a otro. La Lliga durante la República, era representativa de la burguesía, defendió sus intereses reaccionarios, en 1934 se opuso a los mayoritarios ‘rabbasaires’ obstruyendo la reforma agraria en Catalunya, la Ley Catalana de Contratos de Cultivos fue declarada inconstitucional, lo cual impulsó la proclamación de Companys del 6 de octubre de 1934. Tras las elecciones de 1936 desaparece pasando parte de su militancia a la zona franquista y apoyando a Franco posteriormente, igual que otros catalanes significativos -como Dalí, Pla, Samaranch, Porcioles, Gomis, algunos presidentes del Barsa, etc.- la lista sería larga, por cuanto estamos cerca de aquellos hechos y son conocidas personas con militancia franquista y nacionalista, pero del pasado lejano quedan pocos rastros por lo que es sencillo fabricar la idea de uniformidad en el pueblo, a pesar de su heterogeneidad, ahora y siempre, además de las fuerzas catalanistas, en los años treinta había otras de la derecha, no nacionalistas, monárquicos, secciones de la CEDA, del Partido Radical,… 

Una idea básica del nacionalismo se configura a partir de considerar al pueblo como mercancía salida de una factoría, estandarizado, gentes unidas por el mero hecho de haber nacido en la misma fábrica, para aumentar su pegamento será conveniente crear un enemigo común, porque pocas cosas unen más que soportar juntos las mismas afrentas, lógicamente ese pueblo por el mero hecho de nacer en tal lugar será moralmente bueno y valiente, contraponiéndose a los malos extranjeros, en este caso españoles. No importa que sea mentira, que resulte imposible encontrar en parte alguna un pueblo homogéneo, como se encarga de reflejar la historia, lo que importa es que repetido por todas partes una y mil veces calará, y si no fuera así el individuo sería expulsado de la tribu. El sentimiento de pertenencia dará seguridad y protección, si alguien duda, será causa de desafección, si quiere compartir sentimientos dentro y fuera, será alejado del grupo.

Durante la Guerra Civil, en mayo de 1937 en las calles de Barcelona se produjeron los hechos novelados por George Orwell en ‘Homenaje a Cataluña’, que dieron la vuelta al mundo. Milicianos anarquistas de la CNT y del POUM marxistas-antiestalinistas, sufrieron represión, acoso e ilegalización y combatidos por las fuerzas de la Generalitat. Y del PCE. –Andreu Nin fue posteriormente asesinado en una cárcel madrileña.- En el fondo latía el dilema de ganar la guerra para hacer la revolución, que defendían los comunistas o hacer la revolución para ganar la guerra, que era lo que defendían los revolucionarios. En zonas de Aragón y otras muchas de España, los anarquistas modificaban la propiedad y cultivo de la tierra repartiéndola durante la guerra, era una manera de poner en marcha la reforma agraria parcialmente fracasada de la República. 

En Cataluña existía fuerte implantación anarquista –también en Andalucía- tradición de luchas contra la burguesía nacionalista y los propietarios de la tierra, y en aquellos primeros meses de guerra se sumó la dificultad que entrañaba para la República el carecer de un mando militar único en todo el territorio, lo cual favoreció a los golpistas que lo unificaron en Franco, la cuestión es que el golpe de estado en Barcelona se paró, por las fuerzas de seguridad y gracias al potente movimiento obrero, que organizado el día antes, llamó a la lucha haciendo sonar las sirenas de las fábricas. Pocos meses después, en mayo del 37 las fuerzas de la Generalitat quisieron acabar con la fuerza militar que representaban CNT y POUM, con fuerte implantación entre las bases obreras catalanas. Otra vez se desvanece la ilusión nacionalista, aparece un pueblo diverso, golpistas y quienes les apoyaban a un lado, en otro encontramos a burgueses nacionalistas y republicanos, al lado fuerzas sindicales y políticas socialistas y comunistas, un poco más allá aparecían con fuerza sectores obreros dispuestos a empujar la revolución.

PD. El texto procede de mi libro ''Catalunya. Camino a la secesión'' que puede descargarse libremente. Una visión de izquierda del proceso.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

La bandera tricolor. (4) Y Cataluña

Continuando con el tema de los símbolos de días anteriores, y dado que está en puertas la posibilidad de proclamación de secesión de Cataluña. Del resultado favorable a la lista independentista en las elecciones del 27 de septiembre, dependerá transitar un período de caos y grandes tensiones, ya que sus diputados afirman que proclamarían unilateralmente la independencia. lo cual sería un desastre de enorme importancia para todos los españoles.

Siendo el asunto tan poquísimo documentado, aprovecho para aclarar el episodio que vivió la secesión catalana bajo la bandera tricolor, en la II República; el post es un apartado del libro que publiqué en diciembre de 2013  ‘Catalunya. Camino a la secesión’. En dicho trabajo, uno de los capítulos se dedicaba a las relaciones mantenidas durante  la Segunda República que viene al caso, tanto por el asunto catalán como, por el mayor conocimiento de la disparidad de fuerzas que operaron bajo la bandera tricolor que en ningún caso fueron homogéneas, ni menos aún sus gentes eran santos o héroes de cómic a los que colgar las ilusiones actuales.


La cuestión catalana durante la II República (I )




La Constitución de la República es un icono de progresismo, veamos como plasmó la cuestión nacional y el resultado de aprobación. Las cifras son importantes, porque reflejan la correlación de fuerzas en cada momento, entendiendo que son cambiantes, esta ley fundamental se aprobó el 9-12-1931 por la diferencia de 170/152, lo cual mostraba, como luego se comprobó, una sociedad muy diversa pero que podría partirse en dos, con fuerzas parejas a cada lado. En su artículo 1º se constituye como Estado integral, no cabe la secesión, al igual que reflejan todas las constituciones democráticas, sigue diciendo que un Estado integral compatible con la autonomía de los Municipios y las Regiones. En aquellos momentos la cuestión nacional no contempla el término nacionalidad, el cual aparecerá posteriormente en la Constitución de 1978. Julián Marías lo considerará una concesión a una moda, imprecisa, impuesta por los medios, citado por Santos Juliá. -El término Regiones aparecerá también en la Constitución de 1978.- 

El 14 de abril de 1931, Francesc Maciá proclamó la República Catalana, Estado integrado en la Federación de Repúblicas Ibéricas. Aquella Federación de Repúblicas Ibéricas no existía, otra vez se producía una ruptura unilateral sin considerar la correlación de fuerzas. Urgentemente 3 ministros, dos de ellos catalanes, se trasladaron a Barcelona para reconducir aquella situación. El 17 de abril se proclamó la Generalitat, como forma de tapar aquella nueva república catalana proclamada. Se traba de mantener vivos los acuerdos adoptados en agosto de 1930 entre republicanos, socialistas y catalanistas en el Pacto de San Sebastián, el cual establecía que Cataluña desarrollaría libremente un Estatuto de Autonomía en el que regulara su relación con el conjunto del estado, el acuerdo se hacía extensivo a otras regiones. Entonces –parecido a Zapatero en el Estatuto actual el 2004- la mayoría de los reunidos pensaban que se desarrollaría dentro del marco del régimen republicano que se proclamaría posteriormente en el cual se recogerían los derechos individuales de todos los ciudadanos españoles. El acuerdo se trasladó a la comisión que negociaba el artículo 11 de la Constitución que posteriormente se aprobaría en diciembre. Mientras tanto, en Cataluña sin esperar la proclamación constitucional, una vez acordado en la comisión de julio, en agosto celebraron un plebiscito sobre su proyecto de estatuto aprobado por amplísima mayoría.

Las Cortes constituyentes elaboran la nueva Constitución promulgada el 9 de diciembre configurando el nuevo Estado. En las elecciones a Cortes solamente votaron hombres, no las mujeres, que tenían reconocido derecho pasivo, a ser candidatas no a votar universalmente, solo fueron elegidas 3 diputadas y aquella Constitución aprobó el voto de las mujeres en igualdad. La Ley Fundamental recogía el sentir mayoritario favorable a una España plurinacional, pero enfrente había fuerzas poderosas opuestas a los nacionalismos, lo cual deja como resultado la Constitución de la II República que conocemos, con aspectos menos favorables al soberanismo que las pretensiones independentistas. La pregunta que debería guiar la acción de los líderes políticos sería ¿una ley avanzadísima, sin apoyos suficientes, sería preferible a otra avanzada, pero con mayorías aplastantes que faciliten su duración y aplicación? O dicho de otra forma, los iconos revolucionarios, o progresistas, tienen poca utilidad si no consideran la correlación de fuerzas que los haga posible. 

El proyecto de Estatuto de Cataluña se sometió a debate en mayo del 32, previa redacción por la comisión catalana en Núria, dominada por Esquerra, federalista, se definía como Estado, contemplaba la propuesta de Países Catalanes con Valencia y Baleares, -que aún hoy mantienen muchos independentistas-, establecía el catalán como único habla, todo ello chocaba frontalmente con la legalidad constitucional republicana lo cual generó agrias polémicas en las Cortes al ser discutido, y encendidos debates en las calles. Creaba la Generalitat como órgano de gobierno, integrada por un Parlament, un presidente elegido en el parlamento y un consejo ejecutivo como gobierno. Manuel Azaña fue uno de sus mayores defensores durante todo el proceso, llegando a ser encarcelado acusado de connivencia, con motivo de la proclamación de independencia que efectuó Companys en 1934 al calor de la revolución asturiana de octubre. 

El Estatuto se aprobó el 9 de septiembre de 1932, -en Cortes 314/24, en referéndum catalanista por el 90% de una participación del 75%, citado por Tuñón de Lara; Tamames dará las cifras de 97% y 334/24- Fue elegido primer presidente de la Generalitat Fracisco Maciá, de ERC, muerto al año siguiente; le sustituyó Lluís Companys, abogado sindicalista, fundador de la ‘Unión de Rabassaires’, aparceros catalanes. Durante la revolución de octubre de 1934, el día 6, proclamó unilateralmente el Estado Catalán de la República Federal Española, aquello era una insurrección equivalía a una declaración de guerra, tras ser desarticulada por la República, se suspendió la Generalitat, restablecida en abril de 1935 y Companys fue encarcelado, saliendo tras la victoria del Frente Popular. Posteriormente fue fusilado en 1940 por el franquismo, tras ser entregado por la Francia alemana de Vichy al final de la guerra. En 1936, al calor de la victoria electoral del Frente Popular, fueron presentados estatutos de autonomía de Vascongadas, Aragón, las Castillas, Asturias, Valencia, Canarias, Extremadura, Baleares y Andalucía. Tras el golpe de estado será promulgado rápidamente el de Euskadi, quedando el resto arrinconado, hasta la Constitución de 1978, en la que influyó esta situación.

''Si Cataluña continuara colaborando con el Estado español, que humilla la bandera, profana la lengua, adultera las tradiciones y roba las riquezas, sería aceptar una complicidad en su propia deshonra.
Queremos una República catalana independiente en cuanto tenemos plena conciencia de la personalidad de Cataluña, porque esa es nuestra voluntad, que nadie ni nada torcerá.''
Francesc Macià (1859 - 1933)
Continuará

lunes, 7 de diciembre de 2009

Suspenso para Rajoy.

Veo en televisión (y prensa) la noticia en la que aparece Rajoy, en un colegio de Sevilla la Nueva, en Madrid, ante niños pequeños, de 10 años, primaria, en los días de celebración de la Constitución. Pregunta un niño ¿por qué hay paro si la Constitución habla del derecho al trabajo? responde Rajoy muy henchido de orgullo ¡a los niños pequeños! ‘La culpa la tiene Zapatero porque el Gobierno hace muy mal las cosas’.

Y se queda tan pancho, con esa simpleza, así celebra el espíritu de la Constitución con los niños, ¡3 vivas por la buena educación! Que poco consideración con la inteligencia humana y la sensatez. ¡Que pena! Ya que el no se da cuenta, algún asesor podría indicarle que cuando tenga respeto a las instituciones y cuando le veamos representar al conjunto, solo entonces, podrá ganar elecciones. Pero como se atreve a responder así a unos niños!

Nunca un problema serio, y este del paro lo es, puede tener una respuesta simple. Y si alguien lo piensa así, está descalificado para gobernar. Nunca encontraremos respuestas si pensamos que lo arreglaremos quitando a uno y poniendo a otro, no engañemos haciendo creer que los problemas colectivos y las soluciones dependen de una persona. Esto nunca pasa en la sociedad, ni en la naturaleza.

Mas tarde, esos niños ya mayores, responderán así de simple a los grandes problemas, culparán al gobierno de turno de lo mal que están las cosas, o al profesor o al alcalde. O a sus padres, con esa misma simpleza habrán interiorizado que no hay que respetar a nadie, que no merece la pena buscar causas, que todo es lo mismo y siempre hay que culpar a otro.

Ya está bien de tanta pobreza intelectual en tantos sitios. Estudiemos los argumentos de todos, las diferentes posturas, escuchemos a expertos, a sindicatos y empresarios, a gobernantes de otros sitios, veamos lo necesario aquí y lo posible, evitemos los insultos que solo muestran miseria intelectual. Discutamos de todo, pero no así con los niños, (pero estaban de puente sus asesores?) o pensaremos que no se atreve en otros foros, discutamos entre ustedes, entre nosotros.

Para empezar hay parados en todo el planeta y aquí hay los mismos que habría si estuviera gobernando él. Es que los empresarios hubieran despedido menos con otro gobierno? no habría reventado la burbuja inmobiliaria?, no nos hubiera afectado la crisis mundial?, a todo el mundo sí, pero a nosotros no?

Los parados que hay en España lo están con leyes que había con éste y anteriores gobiernos, legislación que permite a los empresarios crear y destruir con enorme facilidad millones de puestos de trabajo, gratuitamente, porque nuestro mercado de trabajo está inundado de contratos precarios, que son los que nutren las grandes cifras de parados.

domingo, 6 de diciembre de 2009

6 de diciembre, día de la Constitución.

1º) La Constitución que mas tiempo ha durado en nuestra historia, lo cual dice mucho. Dos son los temas problemáticos, en mi opinión, uno, el tema de los nacionalismos, con el Senado que de una vez por todas debería ser utilizado como Cámara Territorial, donde debieran discutirse todas las cuestiones de coordinación autonómicas o nacionalistas.

Y dos, el otro problema, mas que cambios constitucionales, podría realizarse modificando leyes electorales, para conseguir mayor representatividad y menor sobrerepresentación de los partidos mas grandes, y dotarnos de algún sistema de mayor control de los electores sobre los elegidos.

2) Un recuerdo a Aminetu Haidar, ciudadana española en aquellos tiempos de puesta en marcha constitucional, con su DNI español como el tuyo y el mío, igual que todos los ciudadanos españoles del Sáhara Occidental, posteriormente ABANDONADOS por los gobiernos de España.

Tres referencias una de ''Paul Lavery y Ken Loach'',
otra de ''Manuel Rivas''
y otra de ''Javier y Carlos Bardem''