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jueves, 22 de abril de 2010

El espejismo de los blogguer, 2

La calle es muchísimo mas que unos cuantos bloggueros. Hagamos un pequeño tanteo con unos números para situarnos mejor. Supongamos un blog con buena pegada de público, que en 1.000 días tiene 100.000 visitas, si consideramos que tiene un público habitual de un 70 %, querría decir que 70.000 de esas 100.000 visitas son de las mismas personas, o dicho de otra manera que habitualmente 70 personas concretas pasan diariamente por ese blog. (100.000 viene bien para calcular, uno bueno puede tener 400 visitas diarias. Yo conozco alguno con 20.000 visitas diarias, pero eso es excepcional en España.)

Quedan otras 30.000 visitas entre las cuales podemos establecer varios criterios de paso por lo que podemos estimar que son 30 personas diariamente, aunque no las mismas cada día, desde los habituales quizás semanalmente (menos que a diario), pasando por los contrarios, porque de cara a su influencia, no podemos asegurar que todas las visitas comparten las opiniones del autor, ya que la gente puede pasar por variadas razones, mi propio ejemplo sirve, yo paso a mirar otras opiniones diferentes a la mía, y en este mi blog, las visitas de mi acosador particular son diarias, a pesar de tener ideas opuestas. (Y siempre con la intención de dejarme su impronta, convencido como está, de que tiene todo el derecho del mundo para molestar a los demás en su propia casa).

Siguiendo con nuestra argumentación, podemos hablar de 100 personas diarias que dedican un máximo de 5 minutos a mirar una página, que podemos comparar con una clase de Universidad, de 30 individuos varias horas al día escuchando, escribiendo y estudiando ideas. ¿A alguien se le ocurre pensar que el peso del blog es superior? Supongamos que en vez de 100 visitas diarias, el buen blog tiene 400, de los cuales 280 son habituales, dedicados 5 minutos a leer ese blog. Reflexionemos entonces con la influencia de una sola clase de instituto, 20 chavales 5 horas diarias, o con un colegio entero, una universidad entera, un instituto entero. Ahora sumemos varios institutos y varios colegios, que son los existentes en un pueblo como el nuestro.

Un buen libro de ensayo, político o económico por ejemplo, puede tener una tirada en España de unos 2 a 4 mil ejemplares, que bien vendido, suponen 300 páginas leídas por 3.000 individuos. Un buen blog en un año podemos aceptar tenga 300 páginas equivalentes a las de un libro, leídas por 280 individuos. No podemos aceptar la misma capacidad de influencia en un caso que en otro, yo creo que es menor la influencia del blog que la del libro, por su mayor dispersión en los temas, su tratamiento y estudio. El blog tiene un peso, mayor que nada, pero el libro tiene mucho más en cualquier persona, y a nadie se le ocurre pensar que el libro es la calle, en todo caso será una mínima expresión de un sector de un segmento de la calle.

Podemos seguir, pero nunca conviene confundir una pequeña parte con el todo, no podemos asimilar una pequeña manifestación de un individuo, con una manifestación social, colectiva. La calle se manifiesta en política de muchas formas y una de ellas es votando periódicamente.

Cuando un partido se presenta a unas elecciones, está preguntando a muchos miles de ciudadanos sobre variadas cuestiones, y si gana, implica que miles de personas han votado, preferido, elegido, a unos individuos para que los gobiernen. Los votantes han recibido miles de estímulos antes de emitir su voto, de la prensa, los amigos, la tele, las universidades, los centros de trabajo, y un largo etc. entre los cuales una pequeñísima parte corresponde a los estímulos recibidos de los blogs.

Si alguien confunde la sociedad con un blog, si alguien cree que la calle no es ese conjunto de personas, cosas y relaciones diversas y por el contrario identifica la sociedad con uno o varios blogs, se equivoca profundamente, porque quiere creer que su opinión, la de un individuo está por encima de la opinión de miles de personas. Algunos creen que unos pocos individuos (siempre que esos pocos sean ellos) pueden sustituirnos a todos, o que ellos tienen mas derecho, poder y capacidad de decisión que el Alcalde y el partido que gobierna, que ganó las elecciones elegido por miles de personas. Y así en el marco de la libertad de expresión confunden tener derecho a opinar, con tener el derecho a decidir y gobernar.

Que estar en la red sea importante, algo que yo mantengo, no significa la inexistencia de otras cosas. El dejar de ocupar un segmento de la red, la blogosfera, como sucede en algunos casos por partidos, empresas, sindicatos e individuos, no significa ni mucho menos que esos partidos, sindicatos e individuos no ocupen otras parcelas de la sociedad. Mantengo que es conveniente y productivo estar en la blogosfera, pero ésta no hace revoluciones, no hace transformaciones vitales socialmente, son los individuos quienes hacen las cosas y una de las múltiples parcelas donde intervienen los individuos es en la blogosfera, pero hay otras muchas parcelas sociales.

La red es una parte de la sociedad y conviene estar en ella, es mejor estar en la red que no estar, como es mejor estar en los medios, radio, televisión, prensa, que no estar, pero desde luego es un error confundir la red con la sociedad.

PD. Que el alcalde Sr. Cascallana rechace la posibilidad de ser entrevistado en la blogosfera de Alcorcón por Planeta Verde, es un error de él, es un error del equipo de comunicación del Ayuntamiento y lo es del responsable de comunicación del PSOE, porque pierde una oportunidad de comunicar en un segmento sin invertir mucho esfuerzo y puede lograr una cierta rentabilidad en ese nicho de ciudadanos. Pero que yo considere que sea un error, no significa que desconozca que el Sr. Cascallana está presente en otros ámbitos sociales. Ni de broma se me ocurre confundir una pequeñísima parte con el todo.

miércoles, 21 de abril de 2010

El espejismo de los blogguer, 1

Hay individuos que creen que la calle son ellos, (los demás no existimos o sobramos) lo cual recuerda aquello de ‘la calle es mía’ que decía Fraga, incluso creen que ellos son los representantes de su sentir y están convencidos que aglutinan su pensamiento, además creen que no hay izquierdas ni derechas. No hombre no, esto no es el franquismo, aunque hay franquistas, la calle somos todos, es de todos, y sí, hay diferencias políticas e ideológicas y siempre las habrá, porque hay seres humanos con intereses diferentes.

Los bloggueros, tenemos la posibilidad de sufrir esta confusión que genera el mundo propio de vivir como en la burbuja de la red, soñando que esa es la única realidad y por tanto sobredimensionándola y concediendo una excesiva importancia a su influencia y poder. Hace días escribí un post en ‘arian seis’ sobre el tema, pero conviene sacar mas punta al lápiz, para aclarar grandes confusiones.

El tema de la red, mejor dicho de los blogs que para mayor precisión conviene recordar que son una parte de la red, porque además están las redes sociales, facebook, twitter y etc. las páginas webs particulares, empresariales, de instituciones, de organismos, de universidades, las intranet corporativas, la red oculta, muy superior a la visible con accesos muy limitados y poco conocida por el público, etc. etc. que a su vez forma parte del mundo de la informática introducida en medios de producción, fábricas, vehículos, y todo tipo de productos y servicios.

La informática es una revolución en la vida de finales del XX y comienzos del XXI evidente, pero acotando el asunto, el tema del poder de los blogguer despista mucho a bastante gente, sobre todo a los que estamos dentro. Para empezar no perdamos de vista que siempre convivirán el yeso, con la alta tecnología, los satélites con las patatas, la extracción de metales ultramodernos de las minas por niños, o el desguace de barcos por parias, o la fabricación de textiles por mujeres super explotadas, o los transportes a lomos de animales y humanos, conviven con los Ferrari y los modernos cohetes ‘Arian’.

A nada que miremos a nuestro alrededor veremos convivir signos de modernidad y tradición, de tecnología y escobas, así que mejor evitemos cegarnos solo con una mirada sobre las cosas. La red no es la sociedad, que es algo mucho mas amplio y complejo, como lo son las múltiples formas de expresarse socialmente, donde los blogs son una parte pequeña de la expresión social, con mayor o menor peso relativo dependiendo de en donde, lugar, o en qué temas nos situemos, pero una pequeña parte.

En el caso de un pueblo, Alcorcón por ejemplo, sus cerca de 200.000 habitantes mas los transeúntes, mas emigrantes, son la sociedad, que en sus expresiones asociativas, laborales, culturales, políticas, deportivas, etc. etc. son parte de la calle, junto con los trabajadores que cada día mantienen en pie un pueblo,('en mi barrio' no fotografía obras, fotografio trabajadores) o una sociedad al igual que las manifestaciones de la prensa, las reuniones y asambleas sindicales, políticas y culturales, junto con cientos de autónomos en sus puestos de mercado y tiendas, y miles de trabajadores, mas las amas de casa, los jubilados, y los niños y jóvenes en colegios, institutos y universidades…

Si consideramos la calle a unos cuantos blogs, estaremos engañándonos, en el caso de Alcorcón un máximo de 100, de los cuales una veintena son los mas incisivos socialmente, así que asimilar 20 blogueros con la calle, o la sociedad de este pueblo, es negarnos a ver la realidad. Estaríamos concediendo una capacidad de influencia de unos pocos blogs, entre la gente, superior a la que tienen las radios, las televisiones, los periódicos, las revistas, los libros, las relaciones de trabajo, las relaciones políticas, sindicales, deportivas, de amistad, familiares…